Preguntas frecuentes

Sabemos de tratamientos psicológicos y emocionales. Sabemos de personas.

Resolvemos aquí las principales preguntas sobre terapia psicológica y emocional que con frecuencia nos habéis ido planteando o aquellas que entendemos que más os pueden interesar.

No dudes en contactar con nosotros si no encuentras aquí la respuesta que necesitas.

Será un placer conocerte y poder asesorarte sobre cualquier cuestión o duda que te pueda surgir. También informarte con más detalle sobre todos los servicios que podemos ofrecerte.

¿Qué tengo que hacer para empezar la terapia?

Empezar a sentirte mejor, es muy sencillo.

Tienes 2 opciones a elegir:

1ª opción:  Directamente solicitas tu primera cita. Envíanos un email o bien mándanos un mensaje.

Si tienes claro que quieres, al menos probar una primera sesión terapéutica, puedes pedirnos una cita directamente por WhatsApp o email, sin la necesidad de tener que hablar previamente por teléfono con nosotros.

dimequenecesitas@soltarsaltar.com

Especifica por favor qué tipo de servicio estás necesitando (terapia de pareja/terapia individual/terapia online/coaching).

Si eres tan amable indícanos además tu disponibilidad horaria (mañanas/horas de comida/tardes). Si es importante para ti, dinos qué franja horaria te resulta viable para hacer las sesiones. Escribe por ejemplo: los martes de 19-20h. Y cualquier otro comentario que consideres relevante y concertamos una primera sesión.

2ª opción:  Necesitas asesoramiento telefónico, antes de solicitar tu primera cita.

Si prefieres una atención más personalizada o precisas información adicional, contáctanos. Será un placer conocerte y tratar cualquier asunto que te preocupe. Valoramos tu caso particular y personalizamos el proceso terapéutico en función de tus necesidades.

VALORACIÓN PRELIMINAR

Primera consulta gratuita. Entrevista  telefónica de 15 minutos aprox. para una primera valoración.

CÓMODO, RÁPIDO Y EFICAZ

El objetivo es conocernos y orientarte sobre tu situación actual, así como aclarar las dudas que te puedan surgir.

Sin compromiso ni coste. ¡Llámanos!

El único inconveniente que tiene llamarnos directamente es que puede no resultarte fácil encontrarnos disponibles para poder hablar en ese momento, ya que durante nuestras sesiones de terapia, NO atendemos nunca el teléfono.

La razón es porque lo importante son las personas y merecéis toda nuestra atención sin distracciones.

Si no logras contactarnos fácilmente, te recomendamos dejarnos un mensaje de WhatsApp indicándonos tu disponibilidad horaria y así poder tener la consulta informativa telefónica sin interrupciones, dedicándote esos minutos exclusivamente para ti.

¿Cuál es la frecuencia recomendada y cuánto tiempo dura cada sesión de terapia?

En SoltarSaltar cada sesión de psicoterapia tiene una duración de una hora.

La frecuencia de visitas recomendada es de una sesión semanal.

Esta frecuencia viene dada dependiendo de la sintomatología concreta que presenta cada persona. Como norma general, a medida que vas avanzando en el tratamiento, las sesiones se podrán ir espaciando, de tal forma que la frecuencia podrá ser de una vez cada dos semanas, e incluso una vez al mes, siempre en función de las necesidades de la intervención terapéutica y de cómo vaya evolucionando tu problemática.

La terapia psicológica es un proceso validado científicamente, en el que tienen que darse una serie de características para que resulte efectiva. Si estas condiciones no se cumplen, por el motivo que sea, la terapia perderá parte de su validez.

Está demostrado que una sesión de terapia no debería durar nunca menos de 50 o 60 minutos.

¿Por qué se recomienda una frecuencia semanal? ¿Por qué no hacer más sesiones a la semana?

La razón es porque el propio proceso terapéutico requiere de reflexión, asimilación, y tiempo para que puedas digerir primero y aplicar después lo que has aprendido en la sesión a las diferentes situaciones que vives.

Está comprobado que una mayor frecuencia de las sesiones, por encima de 1 vez a la semana, no implica una mayor velocidad en el proceso terapéutico.

¿Cuánto cuestan las sesiones y cómo se realiza el pago?

El pago de las sesiones presenciales de terapia se puede hacer por bizum, transferencia bancaria o bien en efectivo al finalizar la sesión.

Salvo en los casos en los que se realiza la terapia o el coaching Online que lógicamente el pago debe hacerse obligatoriamente por anticipado a través de bizum o transferencia bancaria.

Desde nuestra consulta psicológica en Madrid queremos ser transparentes desde el primer momento, por ello hacemos públicas las tarifas de todos nuestros tratamientos psicológicos.

¿Qué ocurre si tengo que cancelar una cita reservada previamente?

La cancelación o aplazamiento de una cita ya reservada debe hacerse con un mínimo de 24 horas de antelación a la sesión, para poder reorganizar la agenda con el suficiente margen de tiempo sin que ocasione un perjuicio, ni al tiempo del resto de pacientes ni tampoco al del terapeuta.

En el caso de que necesites realizar un cambio de cita o una cancelación, por favor contacta con nosotros a la mayor brevedad posible, en este número de teléfono

Las citas que NO se cancelen con ese margen mínimo de tiempo, implicarán el coste íntegro de una hora de sesión terapéutica.

¿Cuánto tiempo dura un tratamiento psicológico?

Hoy en día, como resultado de las últimas investigaciones científicas, los tratamientos psicológicos son cada vez más eficaces. Algunos de los problemas más comunes que antes necesitaban más de un año para resolverse, actualmente pueden solventarse en apenas unos pocos meses.

Hay que tener en cuenta que una terapia no tiene por qué ser larga. La terapia tampoco es para siempre. Es un proceso temporal. Ya que los motivos de consulta son muy variados. Algunos pueden ser consultas puntuales en algún tema concreto (un conflicto laboral o de relación de pareja por ejemplo) que con muy pocas sesiones se resuelven fácilmente. Otros, forman parte de un trastorno patológico grave y entonces su tratamiento tiene que ser forzosamente mucho más largo.

Lo cierto es que la duración del proceso terapéutico depende de cómo sea cada persona y de su patología. Al igual que no existen dos personas iguales, tampoco existen dos tratamientos iguales. Cada uno de ellos se define en función de las necesidades concretas de cada paciente. Además, cada persona se mueve a un ritmo muy diferente, por eso la psicoterapia es un proceso totalmente individualizado con tratamientos siempre personalizados.

¿Es realmente eficaz la psicoterapia?

Hay multitud de evidencias científicas que demuestran que la psicoterapia es un tratamiento muy efectivo. Cientos de estudios revelan que la psicoterapia ayuda a las personas a realizar cambios positivos en sus vidas. Estos estudios muestran que aproximadamente el 75 por ciento de las personas que se someten a tratamientos de psicoterapia reciben beneficios de ésta. Otros estudios demuestran que las personas que participan en sesiones de psicoterapia, están mucho mejor al final del tratamiento que el 80 por ciento de quienes no reciben tratamiento alguno.

¿Puedo hablar de cualquier cosa en la terapia?

Cuando acudes a terapia psicológica es conveniente saber que dispones de plena libertad para hablar de absolutamente todo aquello que te preocupa o que consideras importante tratar. Sin lugar a dudas, este es el lugar adecuado para que puedas abrirte sin reservas y compartir tus secretos más íntimos, aquellos que quizás nunca revelaste a nadie.

Recuerda que estás delante de un profesional experto que te va a acompañar en tu proceso, no a criticar, ni aconsejar, ni juzgar. Ten en cuenta que todo lo que hables va a quedar exclusivamente entre nosotros, que como ya hemos dicho, se puede hablar absolutamente de todo y que, te pase lo que te pase, tu historia es crucial y tiene un inmenso valor.

¿Es confidencial todo lo que diga en la sesión?

La respuesta es rotundamente sí. Nuestras conversaciones y todo lo que hagamos en la terapia será absolutamente confidencial. Aplicamos a raja tabla el secreto profesional.

Para nosotros tu privacidad es sagrada. El secreto profesional es esencial en lo referente a la salud. Creemos que la ética profesional se encuentra por encima de cualquier otro valor cuando trabajamos con personas.

Como profesionales de la salud, tenemos el deber del secreto profesional y estamos obligados, sin excepción, a mantener la confidencialidad terapeuta-paciente. Salvo las excepciones que contempla la Ley o que tú nos des permiso expreso para comunicarle algo muy necesario a tu pareja, familia, etc., seremos una tumba. Es más, si alguien nos pregunta si acudes a consulta, la respuesta será que nunca responderemos a ese tipo de preguntas privadas.

No cabe duda que la confidencialidad “sin fisuras” en la psicoterapia es una de las obligaciones más importantes y respetadas, por lo que está asegurada por la actual legislación de protección de datos:

  • Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo de 27 de abril de 2016 relativo a la protección de las personas físicas (RGPD).
  • Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD).
  • Real Decreto 1720/2007, de 21 de diciembre (RLOPD).

Por eso, antes de empezar la terapia, firmaremos un documento de protección de datos, para que todo lo que digas y hagamos en consulta, además de tus datos personales y de salud permanezcan a buen recaudo y absolutamente nadie pueda acceder a ellos. En caso de que no se hubiera firmado (lamentablemente por olvido o cualquier otra incidencia), siéntete con pleno derecho de reclamarnos dicha documentación en cualquier momento.

Deseamos que te sientas totalmente tranquilo y seguro porque respetamos al máximo el secreto profesional.

¿Si voy a terapia pensarán que soy débil o que estoy muy grave?

Hoy en día se acude al psicoterapeuta por muchos motivos. Incluso hay muchas personas que acuden a consulta sin tener un malestar especialmente significativo. Acuden porque sienten que hay algo en sus vidas que no va del todo bien, o simplemente desean mejorar en algún ámbito de su vida.

La creencia generalizada de que a terapia van las personas que están “locas” o tienen problemas psicológicos graves es totalmente errónea. No hay nada que temer. Acudir a terapia no es para nada un síntoma de locura. Al contrario, es un indicadorde que te preocupas por ti mismo y por tu propio bienestar. Es un signo de autocuidado, de querer crecer y avanzar en tu vida.

¿Crees que para hablar de tus problemas ya tienes a tus amigos o familiares?

No cabe duda de que el apoyo de familiares y amigos en los que puedes confiar es importante cuando estás pasando por un momento difícil. Pero un psicoterapeuta puede ofrecerte mucho más que hablar con familiares y amigos.

La psicoterapia no va de hablar. Se trata de comprender y poder gestionar tus pensamientos y emociones. Los psicoterapeutas tenemos muchos años de educación, formación y experiencia especializada lo que nos convierte en expertos en la comprensión y el tratamiento de problemas complejos.

¿Cómo puedo saber que estoy sintonizando con mi psicoterapeuta?

Más que saber que estás sintonizando, lo vas a sentir, lo experimentarás por ti mismo. No obstante te aclaramos lo que a menudo sucede cuando ambos sentimos la sintonía: tendemos a movernos al mismo ritmo y a la misma velocidad. Nuestro lenguaje corporal se iguala, los gestos, los movimientos, la posición corporal es, sin darnos cuenta, casi idéntica. También sucede con el tono de voz, hablamos casi a la misma velocidad y al mismo volumen.

En este tipo de conexión, entre otras cosas, reside el arte de ser un buen psicoterapeuta. Por ello, a la hora de iniciar una terapia psicológica, el aspecto verdaderamente decisivo es acertar en la elección del profesional, mucho más que las técnicas a utilizar o si las sesiones serán presenciales u online.

Este tipo de conexión surge sólo de un deseo sincero de entrar en el modelo del mundo del otro, desde la profunda aceptación sin juicio, comprensión y empatía, estableciendo una comunicación plena. Es entonces cuando la conexión resulta fácil y natural y se convierte en algo muy poderoso. Se abre el canal de la comunicación profunda y se produce la sintonía, es algo que se siente. Cuando la sintonía se mantiene en el tiempo desemboca generalmente en “confianza” que es la base necesaria para crear la alianza terapéutica, ese vínculo sagrado que se crea entre paciente y terapeuta y que es el responsable de más del 80% del éxito terapéutico.

¿Qué es la salud mental? ¿Por qué es tan importante?

La salud mental incluye tu bienestar emocional, psicológico y social. Afecta a la forma en la que piensas, sientes y actúas cuando te enfrentas a tu vida.

Tener una buena salud mental y emocional conduce a una imagen positiva de ti mismo y también a relaciones satisfactorias con los demás. Una buena salud mental te ayuda a tomar buenas decisiones y a poder afrontar todos los desafíos de la vida en todas las áreas de tu vida: social, familiar, personal y profesional.

¿Cómo puedo saber si tengo un problema de salud mental o emocional?

Sabrás que algo no va bien si observas o sientes alguno de estos síntomas:

  • Crees que los demás se confabulan contra ti.
  • Experimentas ansiedad grave, pánico o miedo.
  • Te sientes incapaz de realizar tus tareas cotidianas.
  • Encuentras poco o ningún placer en la vida.
  • Estas muy confundido.
  • Te irritas o enfadas con facilidad.
  • Lloras mucho sin ningún motivo aparente.
  • Tienes cambios bruscos de humor.
  • Te sientes inútil o sumamente culpable.
  • Tienes problemas para concentrarte.
  • Por sistema, dejas de hacer cosas que te gustan.
  • Notas dolores para los que no encuentras explicación.
  • Escuchas voces o ves imágenes que otras personas no experimentan.
  • Te aíslas de las demás personas, buscas estar solo continuamente.
  • Experimentas un ritmo acelerado de pensamientos o mucha agitación.
  • Experimentas un cambio en los patrones de alimentación o sueño.
  • No tienes nada de energía o por el contrario sientes un exceso de energía.
  • Pierdes el interés en los pasatiempos y las actividades placenteras.
  • Sientes la necesidad de herirte a ti mismo o hacer daño a otra persona.

¿Es tu primera sesión de terapia?

Es absolutamente normal que sientas nervios antes de acudir a tu primera sesión de terapia. Si te preparas con algo de anticipación y sabes lo que puedes esperar, es posible que eso te calme la tensión o ansiedad previa.

¿Qué puedes traer pensado antes de venir a tu primera cita? La sesión va a durar una hora. Si deseas aprovechar este tiempo al máximo, te proponemos redactar una lista con los temas que deseas tratar y lo que quieres resolver con la psicoterapia.

Hacer terapia es como un viaje reparador

Nuestra manera de entender el trabajo psicoterapéutico es ayudarte a resolver tu malestar para que puedas alcanzar lo antes posible el bienestar que necesitas, mejorando tu calidad de vida de forma duradera. Este es nuestro cometido, y la responsabilidad y compromiso que elegimos tener contigo.

Entendemos la psicoterapia como una experiencia transformadora capaz de cambiar la forma de verte a ti mismo y a los demás y de relacionarte con ellos.

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¿A qué podría parecerse hacer terapia? Imagínatela como un viaje reparador...

Nuestra manera de entender el trabajo psicoterapéutico es ayudarte a resolver tu malestar para que puedas alcanzar lo antes posible el bienestar que necesitas, mejorando tu calidad de vida de forma duradera. Este es nuestro cometido, y la responsabilidad y compromiso que elegimos tener contigo.

Entendemos la psicoterapia como una experiencia transformadora capaz de cambiar la forma de verte a ti mismo y a los demás y de relacionarte con ellos.

Para que puedas entender mejor lo que para nosotros significa hacer un proceso terapéutico, nos gusta comparar nuestro proceso con un viaje que te lleva a vivir una experiencia emocional verdaderamente reparadora.

El primer paso de nuestro particular viaje es hacer una evaluación. No pretendemos encasillarte en un determinado cuadro patológico, sino organizar la información que nos proporcionas para poder establecer el foco adecuado y las metas terapéuticas. El segundo paso del viaje es diseñar una buena planificación, saber dónde vamos y cómo llegar sin rodeos a nuestro destino. El tercer paso es la intervención terapéutica.

Antes de embarcarnos en lo que es un viaje difícil o complejo, para sentirnos más seguros y con la menor tensión posible y conseguir llegar a nuestro verdadero destino, es conveniente planificar y preparar adecuadamente todo lo necesario para acometer con éxito nuestro viaje:

  • Sabemos dónde queremos ir y por qué necesitamos hacer el viaje.
  • Determinamos si el viaje es completamente realista, teniendo en cuenta el tiempo, la energía y los recursos que disponemos, así como el nivel de riesgo.
  • Disponemos de un buen mapa de carreteras: nuestro tratamiento terapéutico.
  • Hacemos un balance de los puntos fuertes y débiles (tanto de los nuestros como psicoterapeutas como de los tuyos como cliente). Identificamos los aspectos problemáticos y los recursos potenciales con los que contamos para apoyarnos en ellos durante el viaje.
  • El trabajo de un guía es, entre otras cosas, conocer a la perfección todo lo relativo al viaje. Por eso, como guías, tenemos conocimientos específicos sobre viajar (especialmente somos expertos en cómo movernos por territorios poco conocidos o peligrosos). Nuestra profesionalidad y credibilidad como guías de viaje está asegurada.
  • Nos preparamos para todas las sorpresas y posibles incidencias que nos pudiéramos encontrar por el camino: como controles de carretera, desvíos y peligros (sabiendo de antemano cómo responder a todos ellos).
  • Nos preocupamos de disponer de todo lo que emocionalmente hace falta para resultar unos buenos compañeros de viaje, sin juzgarte, ni criticarte ni aconsejarte: haciéndote sentir seguro, comprendido, tranquilo, confiado, estimulado y en todo momento apoyado para que puedas aprovechar y nutrirte del viaje lo máximo posible.
  • Establecemos el ritmo necesario que es el adecuado para este viaje concreto.
  • Es más probable que no nos perdamos y que el viaje tenga éxito cuando se va acompañado de un guía experto en el territorio. No obstante, en el supuesto caso de que nos perdiéramos, sabemos lo qué debemos hacer exactamente.
  • El guía (psicoterapeuta) desempeñará un rol activo para evitar la dispersión y para mantenerse dentro de los límites del foco terapéutico que nos asegurará la llegada a nuestro destino.
  • Sabemos cuándo hemos llegado al destino o cuándo hemos hecho un recorrido “suficiente” para ti (teniendo en cuenta tus deseos de hasta dónde quieres llegar exactamente, evitando hacer un viaje terapéutico largo y profundo si no es eso lo que verdaderamente deseas).
Algunos viajes suponen descubrir un nuevo mundo interno y externo

Al finalizar el viaje, a través de ese vínculo sagrado de confianza y seguridad que hemos creado entre nosotros, habrás aprendido a identificar, legitimar, regular y manejar tus emociones, pensamientos y conductas de una manera más sana y beneficiosa para ti y para tus relaciones.

Este tipo de viaje, con este guía en concreto, te habrá proporcionado una mirada interior, un verdadero autoconocimiento, te habrá provocado reflexión y facilitado el cambio y la transformación interior. Te habrás llevado valiosas experiencias, herramientas y nuevos recursos perdurables en el tiempo que te preparan para afrontar las situaciones complejas que puedan darse en cualquier otro reto que decidas acometer a partir de ahora, solo o en compañía de otros viajeros. Sin darte cuenta, tú mismo, te habrás convertido en un gran guía.

La buena psicoterapia, como los buenos viajes, te transforma por dentro y se nota por fuera

¿Qué problemáticas nos encontramos diariamente?

Puede ayudarte a despejar tus dudas sobre si la terapia es para ti o no, conocer cuáles son las problemáticas más frecuentes que trabajamos diariamente en la consulta.

En nuestras sesiones de terapia vas a encontrar solución a tus problemas:

  • Cuando tienes un problema y no puedes parar de darle vueltas en tu cabeza y está interfiriendo en tu vida cotidiana.
  • Cuando te cuesta expresar lo que sientes y sólo lo racional te hace sentirte cómodo.
  • Cuando te sientes desbordado por tus emociones.
  • Cuando evitas todo lo que puedes los conflictos y prefieres ceder tú ante los demás.
  • Cuando te sientes insatisfecho y tienes la sensación de que te falta algo esencial para ti.
  • Cuando sufres con tus relaciones ya sean familiares, laborales, amorosas, sociales.
  • Cuando no consigues controlar tus impulsos.
  • Cuando te sientes aislado, criticado o rechazado por los demás. Cuando te sientes víctima.
  • Cuando sientes que “tú no puedes” y recurres a “depender compulsivamente” de otros.
  • Cuando te sientes inseguro, cuando te exiges demasiado o cuando no te gusta cómo eres realmente y tu autoestima se ve mermada.
  • Cuando te sientes confuso y te cuesta muchísimo tomar decisiones.
  • Cuando quieres aprender a resolver mejor tus conflictos internos y externos.
  • Cuando te cuesta decir no y sientes temor a que los demás se enfaden o te rechacen.
  • Cuando deseas aprender habilidades para relacionarte mejor con los demás porque te cuesta crear, mantener, posicionarte o romper relaciones.
  • Cuando has estado deprimido, ansioso, inseguro, bloqueado o enojado desde hace tiempo y ya no quieres seguir así más tiempo.
  • Cuando tienes problemas laborales, te sientes desmotivado, incapaz o sufres acoso laboral.
  • Cuando lamentablemente padeces una enfermedad que interfiere en tu bienestar.
  • Cuando no te sientes bien contigo mismo porque ocupa demasiado espacio en tu vida la tristeza, el estrés, la ansiedad, el miedo, la preocupación o la vergüenza.
  • Cuando tu pasado te atormenta y tu futuro te asusta y te impide disfrutar del presente.
  • Cuando has perdido la ilusión por la vida y te cuesta disfrutar de las cosas.
  • Cuando atraviesas problemas puntuales como la pérdida de un trabajo, la crianza o la partida de los hijos. Cuando te enfrentas a una pérdida por la muerte de un ser querido. Cuando te encuentras en una situación de crisis vital. Cuando deseas perder peso y no lo consigues por ti mismo. Cuando te sientes abrumado por un nuevo empleo. Cuando te agobian en exceso las responsabilidades…

¿Te identificas con alguna de esas situaciones? Si es así, ya NO tienes que afrontarlo tú solo.

Si te acompaña un sentimiento de malestar o insatisfacción prolongado y resta tu calidad de vida, es el momento de plantearte que la terapia es para ti.

No olvides que, como tú, todos nosotros nos hemos encontrado en un momento dado en una situación difícil en nuestra vida, y hemos necesitado recibir asesoramiento de un experto que nos ayudó a mitigar nuestro dolor, a recuperarnos y a conseguir lo que verdaderamente necesitábamos.

Da igual si eres hombre o mujer, no importa tu edad, ni a qué te dedicas en la vida, tampoco importa si tienes más o menos dinero ni más o menos estudios. La buena noticia es que cualquier persona puede beneficiarse de la terapia.

Como regla general, cuanto más tiempo duran los síntomas más se agravan los problemas y más cuesta erradicarlos. Cuanto más interfieran en tu vida diaria, más necesitarás recurrir a un tratamiento profesional.

La terapia te proporciona un gran alivio para tu malestar o sufrimiento.

Propone soluciones para todo aquello que te resulta inquietante, agotador, aterrador, espantoso…

Supone una transformación inimaginable.

¿Tienes dudas o temores ante hacer terapia?

En la actualidad, cada vez más personas van a terapia y la psicología está ya en boca de todos. Hacer terapia resulta algo de lo más natural. Afortunadamente ya no se asocia con tener problemas mentales, sino con reconocer que a veces carecemos de herramientas suficientes para afrontar situaciones difíciles que todos vivimos.

Las grandes personas como tú, también necesitan sentirse apoyadas
A la hora de iniciar una terapia, te pueden surgir dudas como estas:
  • ¿Tiene solución lo que a mí me pasa?
  • ¿Es terapia lo que yo necesito?
  • ¿Voy a perder mi tiempo y mi dinero?
  • ¿Me van a cambiar mi personalidad?
  • ¿Creerán que estoy peor de lo que estoy?
  • ¿Voy a descubrir cosas que no sé si quiero saber?
  • ¿Acertaré con el terapeuta?
  • ¿Qué pensará el terapeuta de mí?
  • ¿Se enterará alguien de lo que cuento o será totalmente confidencial?
  • ¿Y mi familia y amistades, qué les voy a decir?
  • ¿Pensarán que estoy peor porque voy a terapia?
  • ¿Me juzgarán?

Seguro que alguna de estas dudas o parecidas te surgen. Puedes resolverlas en nuestras preguntas frecuentes.

En ocasiones, hay algunas personas a las que acudir a la primera sesión de terapia les supone cierta vergüenza. Puedes creer que lo estás haciendo mal. Te puede entrar miedo o temor a ser juzgado. A que te consideren más débil o incluso loco…

Puedes cuestionarte si “otros son más capaces que tú”. Incluso puedes llegar a pensar que eres un “desastre” o que has “fallado” como madre, padre, hijo, amigo, esposo, profesional… por no haberlo podido solucionar por ti mismo.

De la misma forma que no sientes que has fallado cuando no puedes reparar por ti mismo el coche, hacer terapia tampoco significa que hayas fallado. ¡Nada más lejos de la realidad! Es justo lo contrario: Las personas más fuertes y valientes se forjan a base de enfrentar retos.

Es completamente lógico y normal que sientas nervios, y que al principio te cueste un poco, tomar la decisión de iniciar un proceso de terapia. Nos pasa a todos.

Implica ponerte en manos de un desconocido y revelarle tus asuntos íntimos.

Es una experiencia totalmente nueva que te puede conectar con tu vulnerabilidad, con una sensación de vergüenza y cierta minusvalía, conectarte con tus miedos, carencias e inseguridades.

A todos nos asusta mirar dentro de nosotros mismos, por eso tendemos a minimizar la gravedad de nuestros problemas.

Tener el coraje de aceptar que necesitas ayuda es una señal de fortaleza y de inteligencia.

Involucrarte en una terapia demuestra que eres muchísimo más valiente, capaz y valioso de lo que tú crees aunque ahora no te sientas así. Y precisamente esto es una de las cosas que vas a poder averiguar y sentir en el proceso terapéutico.

Las personas que acudís a terapia sois mucho más valientes, nobles y responsables.

Eres valiente por decidirte a venir, por atreverte a revelar tus asuntos íntimos, a descubrir lo que verdaderamente te sucede, por aceptar tus limitaciones, por reconocer tus carencias, por invertir tu tiempo y dinero para conseguir aquello que necesitas, por querer crecer y evolucionar, por hacer frente a tus problemas, por responsabilizarte en buscar soluciones eficaces, por no “echar balones fuera”, engañarte o culpar a los demás de tu malestar.

Una excelente manera de abordar tus temores  es contarnos lo que te preocupa.

Tener el arrojo de superar esa ansiedad inicial puede brindarte una sensación de alivio, coraje y optimismo.

Pedir ayuda es el primer paso en el proceso para que puedas sentirte mejor.

Vale la pena porque cualquier persona puede beneficiarse de un proceso terapéutico. Si en algún momento tu calidad de vida no es la que deseas, no cabe duda de que la psicoterapia puede ayudarte enormemente.

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