Hoy en día, como resultado de las últimas investigaciones científicas, los tratamientos psicológicos son cada vez más eficaces. Algunos de los problemas más comunes que antes necesitaban más de un año para resolverse, actualmente pueden solventarse en apenas unos pocos meses.
Hay que tener en cuenta que una terapia no tiene por qué ser larga. La terapia tampoco es para siempre. Es un proceso temporal. Ya que los motivos de consulta son muy variados. Algunos pueden ser consultas puntuales en algún tema concreto (un conflicto laboral o de relación de pareja por ejemplo) que con muy pocas sesiones se resuelven fácilmente. Otros, forman parte de un trastorno patológico grave y entonces su tratamiento tiene que ser forzosamente mucho más largo.
Lo cierto es que la duración del proceso terapéutico depende de cómo sea cada persona y de su patología. Al igual que no existen dos personas iguales, tampoco existen dos tratamientos iguales. Cada uno de ellos se define en función de las necesidades concretas de cada paciente. Además, cada persona se mueve a un ritmo muy diferente, por eso la psicoterapia es un proceso totalmente individualizado con tratamientos siempre personalizados.
La duración de la terapia varía muchísimo en función del tipo de problema por el que consultas, o si hay más de uno, de lo complejo y grave que sea tu caso. Por tanto, el número de sesiones de un tratamiento psicológico dependerá de muchos factores: el tipo de trastorno o dificultad; las características y antecedentes que tengas; los objetivos que plantees; del tiempo que hace que se mantiene el problema; de la capacidad de introspección; de la confianza en el cambio; de lo que ocurre en tu vida más allá de la psicoterapia, etc.
Nuestra experiencia nos indica que, en una gran mayoría de casos el periodo promedio de duración de la terapia individual oscila entre cuatro y seis meses. En algunos casos, este tiempo se alarga debido a una serie de factores como la cronicidad, gravedad, variables externas… Otras veces ocurre al contrario y simplemente dura apenas unas pocas sesiones cuando se trata de asesoramientos puntuales o problemas leves.
Para conseguir excelentes resultados terapéuticos es fundamental, la preparación y el conocimiento del profesional en las nuevas técnicas, las últimas investigaciones, y su aplicación a los tratamientos. Por tu parte, el rigor en el seguimiento de las pautas que te da tu terapeuta y tu motivación en el proceso.
Como ves, depende en gran medida de ti, de cómo asimiles y proceses los aprendizajes, de la disposición que tengas a dedicar tiempo y energías para tu recuperación. Generalmente cuanto más te implicas, mejores resultados podemos obtener y más rápido los alcanzamos.
Algunas personas sienten alivio al cabo de una sola sesión. Hacer terapia puede dar una nueva perspectiva, ayudar a ver las situaciones de forma diferente, y ofrecer alivio al dolor. Muchos encuentran algún beneficio después de unas cuantas sesiones, especialmente si se trata de un problema único y bien definido, y no han esperado demasiado antes de buscar ayuda.
Por ejemplo, si has estado padeciendo de ansiedad extrema, podrías sentirte mejor por el simple hecho de estar tomando medidas al respecto, una señal de esperanza en que las cosas cambiarán. Recibes una nueva perspectiva en las primeras etapas de tu tratamiento, que te proporcionará una mejor comprensión de tu problema. E incluso, si éste no desaparece al cabo de unas cuantas sesiones, puedes sentirte confiado en que ya estás progresando y adquiriendo nuevas destrezas para enfrentar el problema que te serán de gran utilidad en el futuro.
Sólo las personas con enfermedades mentales graves u otras situaciones complejas en vuestras vidas podríais necesitar psicoterapia durante un periodo más largo, dos años o más. Es posible que hayáis sufrido serios traumas o confrontéis múltiples problemas. Las sesiones periódicas pueden proporcionaros el apoyo necesario para mantener un buen funcionamiento cotidiano.
Hay personas que deciden continuar ocasionalmente con las sesiones de terapia, incluso después de resolver los problemas que les trajeron inicialmente a buscar ayuda. Esto se debe a que desean conocerse mejor, aprender más de sí mismos y disfrutar de una mejor comprensión de la vida y de las relaciones. Les proporciona mayor bienestar. Se dan cuenta de que funcionan mucho mejor en su día a día si reciben sesiones extras puntualmente.
El objetivo del proceso terapéutico es capacitarte para que funciones mejor por tu cuenta a la mayor brevedad posible. Nos interesa reducir el número de sesiones al máximo, obteniendo los mejores resultados posibles.
Perseguimos la eficiencia, que tu proceso terapéutico sea eficaz y más corto, necesites menos sesiones y gastes menos dinero. Desde nuestro punto de vista, cuánto antes termines el proceso terapéutico y mejor te encuentres tras finalizarlo, seguramente más y mejor vas a hablar de nosotros a otras personas.