Cuando acudes a terapia psicológica es conveniente saber que dispones de plena libertad para hablar de absolutamente todo aquello que te preocupa o que consideras importante tratar. Sin lugar a dudas, este es el lugar adecuado para que puedas abrirte sin reservas y compartir tus secretos más íntimos, aquellos que quizás nunca revelaste a nadie.
Recuerda que estás delante de un profesional experto que te va a acompañar en tu proceso, no a criticar, ni aconsejar, ni juzgar. Ten en cuenta que todo lo que hables va a quedar exclusivamente entre nosotros, que como ya hemos dicho, se puede hablar absolutamente de todo y que, te pase lo que te pase, tu historia es crucial y tiene un inmenso valor.
Si es la primera vez que te vas a poner delante de un profesional a contarle tus problemas o inquietudes, es lógico y comprensible que sientas cierta vergüenza, que no tengas claro cómo contarlo o que temas la reacción del terapeuta.
En las primeras sesiones es muy normal estar algo tenso o nervioso y sentir cierta vergüenza también a la hora de hablar de los motivos que te traen a consulta. Sobre todo, por creer erróneamente, que tenías que haber sido capaz de solucionarlo por ti mismo. Esta idea irracional que nos asalta de que hemos fallado o que somos incompetentes por tener que acudir a terapia, nos sigue haciendo hoy en día mucho daño. Por eso es importante plantar cara a los viejos tabúes, darte cuenta que puedes sostener la vergüenza, aceptarla aunque sea incómoda y romper el hielo acudiendo a la primera consulta.
La confianza que progresivamente vas a ir sintiendo con nosotros eliminará en las siguientes sesiones, la ansiedad y el pudor a expresar actos, pensamientos o sentimientos que considerabas íntimos. La vergüenza desaparecerá, sin apenas darte cuenta.
Cualquier tema que de una forma u otra pueda estar interfiriendo o teniendo importancia en tu vida, es relevante para el proceso terapéutico. Es necesario destacar nuestro compromiso en analizar y explicarte la dimensión, que tratar ese tema en particular, tendrá para el mejor funcionamiento del proceso terapéutico. Te facilitamos los recursos y estrategias necesarias para que puedas encarar el tema y sus posibles soluciones. Al abordar profesionalmente tu problemática, mejora tu bienestar y tu calidad de vida.
Lo más importante para nosotros es cuidar a las personas como tú, haciendo que tu vida mejore, por eso nos dedicamos a este honorable oficio. Un oficio tremendamente desafiante que requiere tener la habilidad innata y especial de hacer posible la conexión profunda y duradera con otro ser humano.
Porque sabemos de personas, es por lo que a priori te pedimos en esta primera sesión que confíes en nosotros y en el proceso terapéutico, y permitas que te facilitemos el poder dar juntos los siguientes pasos.
En cualquier momento eres totalmente libre de dejar la terapia, y además te recomendamos que así lo hagas, en el caso de que sientas que no somos merecedores de la confianza previa que has depositado en nosotros. Sentir conexión, confianza, compenetración y seguridad con tu terapeuta es demasiado importante como para dejarlo pasar. Tiene todo que ver con el éxito de la terapia.