¿Por qué utilizamos el modelo americano de la TFE en nuestra Terapia de Pareja?

Las habilidades de comunicación y de resolución de problemas que facilitan el éxito de una buena convivencia en pareja, se aprenden en las sesiones con tu terapeuta de pareja TFE.

Aquí encontraréis razones contundentes de por qué considerar nuestro modelo de terapia de pareja como el más adecuado para vosotros.

Porque su base empírica y pragmática la convierte en la actualidad en una de las terapias de pareja con mayor efectividad.

Las investigaciones muestran la eficacia de este tratamiento a gran escala que se ha probado en diferentes entornos con resultados estables y duraderos en el tiempo.

La Terapia Focalizada en las Emociones (TFE) está revolucionando la terapia de pareja hoy en día en todo el mundo por su nueva visión científica del amor. Gracias a las innovadoras investigaciones de las relaciones íntimas podemos aprender la exquisita lógica del amor y las herramientas que lo hacen crecer.

Las parejas que aprendéis a crear un vínculo emocional seguro resolvéis más fácilmente vuestros problemas diarios.

Nos ayuda a comprender lo que es verdaderamente el amor. Cómo construirlo y cómo hacer que dure. A crear un vínculo seguro y duradero. A disfrutar de una relación amorosa verdaderamente satisfactoria.

La Terapia Focalizada en la Emociones (TFE) es integradora; pone la mirada en el interior de las personas y en las relaciones que se establecen entre ellas. Integra un enfoque intrapsíquico sobre la manera en la que las personas procesamos nuestras experiencias, (especialmente las respuestas emocionales orientadas al apego), con un enfoque interpersonal sobre cómo organizáis las parejas vuestras interacciones en patrones y ciclos.

La TFE se basa en la teoría sobre la vinculación afectiva. Recoge un enfoque humanístico para reestructurar la experiencia emocional y un enfoque sistémico para reestructurar las interacciones entre los miembros de la pareja.

El poder de esta terapia TFE para conectar y transformar las relaciones de pareja está empíricamente comprobado. Se producen cambios significativos que tienen un gran impacto en todos los aspectos de las relaciones.

La TFE postula que las relaciones amorosas no son negociaciones racionales sino vínculos emocionales. Lo que verdaderamente os ocurre a las parejas es que habéis desconectado a nivel emocional; ya no os sentís seguros emocionalmente con el otro. El amor romántico es una cuestión de apego y vinculación emocional. Necesidad innata de tener a alguien de quien depender, un ser querido que pueda ofrecer conexión y consuelo emocional fiable y seguro.

Las parejas que aprendéis a crear un vínculo emocional seguro resolvéis más fácilmente vuestros problemas diarios.

La receptividad emocional es la clave para un amor duradero.

Por todo ello en SoltarSaltar consideramos que la terapia TFE es indudablemente el enfoque más eficaz para resolver vuestros problemas amorosos. Logra reparar el amor y hacerlo más fiable y duradero.

Porque este enfoque ofrece un mapa de los problemas y los puntos fuertes de las relaciones. Proporciona un conjunto consecuente de estrategias, objetivos específicos e intervenciones terapéuticas. El proceso de cambio se esquematiza en etapas y pasos concretos que posibilitan provocar los cambios positivos y el compromiso emocional necesario para poder crear un vínculo seguro en la pareja.

La eficacia de este enfoque está científicamente demostrada. Posee una gran validez porque su aplicación es muy extensa ya que se ha utilizado con muchos tipos diferentes de parejas que presentaban problemas de muchas clases.

Porque como terapeutas TFE somos consultores de procesos que ayudamos a que las parejas reproceséis vuestras experiencias, particularmente la experiencia emocional de la relación.

Una nueva experiencia crea un tipo nuevo de diálogo, y este nuevo diálogo crea nuevos acontecimientos de interacción. Estos acontecimientos constituyen nuevos pasos e inician nuevos patrones en las interacciones de la  pareja.

Como terapeutas TFE nos centramos en vuestras respuestas aquí y ahora, rastreando y expandiendo tanto las experiencias internas como los movimientos y los contra-movimientos de la interacción entre vosotros. El cambio se produce cuando ambos miembros de la pareja se experimentan a sí mismos en una sesión de forma diferente e interactúan de una manera nueva.

Porque con este abordaje desde la TFE, el terapeuta de pareja no va a ciegas, sino que conoce:

  • El territorio – El problema
  • El destino – El objetivo
  • El mapa – Movimiento/ momentos clave

Porque la TFE permite al terapeuta de pareja tratar vuestros conflictos de un modo claro y conciso, según los elementos definidos por las últimas investigaciones sobre emoción, conflictos de pareja y bienestar conyugal.

Porque prestamos especial atención a vuestro mundo emocional, a menudo negado o falseado por ser considerado inadecuado, peligroso o simplemente por no saber cómo manejarlo.

Porque emoción y apego son los protagonistas principales en nuestro abordaje terapéutico.

Porque la TFE se basa en la teoría sobre la vinculación afectiva. Y la regulación del afecto es la base de la teoría del apego. La teoría del apego es la primera teoría sólida y sustancialmente validada sobre las relaciones de amor entre adultos. Somos mamíferos que creamos vínculos afectivos para sobrevivir. Esta teoría postula que la búsqueda y el mantenimiento de la conexión y el contacto son la motivación más importante del ser humano. El aislamiento es traumatizante. Las necesidades de conexión, bienestar y cuidado son absolutamente esenciales en todas las relaciones.

Nos enfocamos en las emociones, en las necesidades de apego y en las formas de comprometernos y desvincularnos que utilizamos en pareja.

Según la TFE, los conflictos de pareja se enquistan porque inevitablemente absorbemos las emociones negativas, tanto las propias como las de nuestra pareja, lo que provoca que los conflictos se mantengan sin resolver. Estas emociones negativas contienen los patrones de relación rígidos y automáticos que aprendimos en la infancia y que distorsionan la relación de pareja por lo que será necesario repararlos en la terapia. La capacidad de respuesta empática es la esencia de la Terapia Focalizada en las Emociones.

La capacidad de respuesta empática de un terapeuta TFE crea seguridad y coherencia, estimula que os involucréis en el proceso. El objetivo es guiaros para que vosotros podáis generar esa capacidad de respuesta emocional en vosotros y en vuestra pareja.

A medida que el terapeuta de la TFE os ayuda a cada uno a expandir y reorganizar vuestra experiencia interna, la expresión de esta experiencia implica una nueva presentación del yo, un nuevo modo de relacionarse con la pareja, lo que a su vez evoca nuevas respuestas por parte de la pareja.

Cuando la TFE se implementa con éxito, cada miembro de la pareja se convierte en una fuente de seguridad, de protección y de confort para el otro. Cada uno de vosotros puede ayudar al otro a regular el estado de ánimo negativo y a construir un sentido del yo positivo.

Utilizamos técnicas avanzadas de última generación que activan simultáneamente ambos hemisferios racional y emocional que mejoran los resultados y reducen el tiempo de duración del tratamiento.

Algunas terapias adolecen de centrarse en exceso o bien en la mente o en el cuerpo lo que da como resultado la aplicación de enfoques ineficaces, incapaces de apreciar y tratar los problemas a medida que se extienden en su conjunto por todo el cuerpo-emoción-mente.

Estudios rigurosos llevados a cabo durante los últimos 15 años han mostrado que entre un 70 y 75% de las parejas que pasan por la TFE se recuperan de sus problemas y son felices en sus relaciones. Los resultados parecen ser duraderos, incluso en parejas que se encuentran en alto riesgo de divorcio. Todos vivimos el drama de la conexión y la desconexión. La TFE ofrece un mundo nuevo, un nuevo entendimiento no sólo de cómo amar, sino de amar bien a tu pareja.

Por su experiencia emocional reparadora

Por la entrega y dedicación requerida,

Por el equilibrio y la seguridad que os aporta,

Por lo que se benefician además vuestros seres queridos y descendientes,

La terapia es una experiencia fascinante que os cambia la vida

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Contacto

¿A qué podría parecerse hacer terapia? Imagínatela como un viaje reparador...

Nuestra manera de entender el trabajo psicoterapéutico es ayudarte a resolver tu malestar para que puedas alcanzar lo antes posible el bienestar que necesitas, mejorando tu calidad de vida de forma duradera. Este es nuestro cometido, y la responsabilidad y compromiso que elegimos tener contigo.

Entendemos la psicoterapia como una experiencia transformadora capaz de cambiar la forma de verte a ti mismo y a los demás y de relacionarte con ellos.

Para que puedas entender mejor lo que para nosotros significa hacer un proceso terapéutico, nos gusta comparar nuestro proceso con un viaje que te lleva a vivir una experiencia emocional verdaderamente reparadora.

El primer paso de nuestro particular viaje es hacer una evaluación. No pretendemos encasillarte en un determinado cuadro patológico, sino organizar la información que nos proporcionas para poder establecer el foco adecuado y las metas terapéuticas. El segundo paso del viaje es diseñar una buena planificación, saber dónde vamos y cómo llegar sin rodeos a nuestro destino. El tercer paso es la intervención terapéutica.

Antes de embarcarnos en lo que es un viaje difícil o complejo, para sentirnos más seguros y con la menor tensión posible y conseguir llegar a nuestro verdadero destino, es conveniente planificar y preparar adecuadamente todo lo necesario para acometer con éxito nuestro viaje:

  • Sabemos dónde queremos ir y por qué necesitamos hacer el viaje.
  • Determinamos si el viaje es completamente realista, teniendo en cuenta el tiempo, la energía y los recursos que disponemos, así como el nivel de riesgo.
  • Disponemos de un buen mapa de carreteras: nuestro tratamiento terapéutico.
  • Hacemos un balance de los puntos fuertes y débiles (tanto de los nuestros como psicoterapeutas como de los tuyos como cliente). Identificamos los aspectos problemáticos y los recursos potenciales con los que contamos para apoyarnos en ellos durante el viaje.
  • El trabajo de un guía es, entre otras cosas, conocer a la perfección todo lo relativo al viaje. Por eso, como guías, tenemos conocimientos específicos sobre viajar (especialmente somos expertos en cómo movernos por territorios poco conocidos o peligrosos). Nuestra profesionalidad y credibilidad como guías de viaje está asegurada.
  • Nos preparamos para todas las sorpresas y posibles incidencias que nos pudiéramos encontrar por el camino: como controles de carretera, desvíos y peligros (sabiendo de antemano cómo responder a todos ellos).
  • Nos preocupamos de disponer de todo lo que emocionalmente hace falta para resultar unos buenos compañeros de viaje, sin juzgarte, ni criticarte ni aconsejarte: haciéndote sentir seguro, comprendido, tranquilo, confiado, estimulado y en todo momento apoyado para que puedas aprovechar y nutrirte del viaje lo máximo posible.
  • Establecemos el ritmo necesario que es el adecuado para este viaje concreto.
  • Es más probable que no nos perdamos y que el viaje tenga éxito cuando se va acompañado de un guía experto en el territorio. No obstante, en el supuesto caso de que nos perdiéramos, sabemos lo qué debemos hacer exactamente.
  • El guía (psicoterapeuta) desempeñará un rol activo para evitar la dispersión y para mantenerse dentro de los límites del foco terapéutico que nos asegurará la llegada a nuestro destino.
  • Sabemos cuándo hemos llegado al destino o cuándo hemos hecho un recorrido “suficiente” para ti (teniendo en cuenta tus deseos de hasta dónde quieres llegar exactamente, evitando hacer un viaje terapéutico largo y profundo si no es eso lo que verdaderamente deseas).
Algunos viajes suponen descubrir un nuevo mundo interno y externo

Al finalizar el viaje, a través de ese vínculo sagrado de confianza y seguridad que hemos creado entre nosotros, habrás aprendido a identificar, legitimar, regular y manejar tus emociones, pensamientos y conductas de una manera más sana y beneficiosa para ti y para tus relaciones.

Este tipo de viaje, con este guía en concreto, te habrá proporcionado una mirada interior, un verdadero autoconocimiento, te habrá provocado reflexión y facilitado el cambio y la transformación interior. Te habrás llevado valiosas experiencias, herramientas y nuevos recursos perdurables en el tiempo que te preparan para afrontar las situaciones complejas que puedan darse en cualquier otro reto que decidas acometer a partir de ahora, solo o en compañía de otros viajeros. Sin darte cuenta, tú mismo, te habrás convertido en un gran guía.

La buena psicoterapia, como los buenos viajes, te transforma por dentro y se nota por fuera

¿Qué problemáticas nos encontramos diariamente?

Puede ayudarte a despejar tus dudas sobre si la terapia es para ti o no, conocer cuáles son las problemáticas más frecuentes que trabajamos diariamente en la consulta.

En nuestras sesiones de terapia vas a encontrar solución a tus problemas:

  • Cuando tienes un problema y no puedes parar de darle vueltas en tu cabeza y está interfiriendo en tu vida cotidiana.
  • Cuando te cuesta expresar lo que sientes y sólo lo racional te hace sentirte cómodo.
  • Cuando te sientes desbordado por tus emociones.
  • Cuando evitas todo lo que puedes los conflictos y prefieres ceder tú ante los demás.
  • Cuando te sientes insatisfecho y tienes la sensación de que te falta algo esencial para ti.
  • Cuando sufres con tus relaciones ya sean familiares, laborales, amorosas, sociales.
  • Cuando no consigues controlar tus impulsos.
  • Cuando te sientes aislado, criticado o rechazado por los demás. Cuando te sientes víctima.
  • Cuando sientes que “tú no puedes” y recurres a “depender compulsivamente” de otros.
  • Cuando te sientes inseguro, cuando te exiges demasiado o cuando no te gusta cómo eres realmente y tu autoestima se ve mermada.
  • Cuando te sientes confuso y te cuesta muchísimo tomar decisiones.
  • Cuando quieres aprender a resolver mejor tus conflictos internos y externos.
  • Cuando te cuesta decir no y sientes temor a que los demás se enfaden o te rechacen.
  • Cuando deseas aprender habilidades para relacionarte mejor con los demás porque te cuesta crear, mantener, posicionarte o romper relaciones.
  • Cuando has estado deprimido, ansioso, inseguro, bloqueado o enojado desde hace tiempo y ya no quieres seguir así más tiempo.
  • Cuando tienes problemas laborales, te sientes desmotivado, incapaz o sufres acoso laboral.
  • Cuando lamentablemente padeces una enfermedad que interfiere en tu bienestar.
  • Cuando no te sientes bien contigo mismo porque ocupa demasiado espacio en tu vida la tristeza, el estrés, la ansiedad, el miedo, la preocupación o la vergüenza.
  • Cuando tu pasado te atormenta y tu futuro te asusta y te impide disfrutar del presente.
  • Cuando has perdido la ilusión por la vida y te cuesta disfrutar de las cosas.
  • Cuando atraviesas problemas puntuales como la pérdida de un trabajo, la crianza o la partida de los hijos. Cuando te enfrentas a una pérdida por la muerte de un ser querido. Cuando te encuentras en una situación de crisis vital. Cuando deseas perder peso y no lo consigues por ti mismo. Cuando te sientes abrumado por un nuevo empleo. Cuando te agobian en exceso las responsabilidades…

¿Te identificas con alguna de esas situaciones? Si es así, ya NO tienes que afrontarlo tú solo.

Si te acompaña un sentimiento de malestar o insatisfacción prolongado y resta tu calidad de vida, es el momento de plantearte que la terapia es para ti.

No olvides que, como tú, todos nosotros nos hemos encontrado en un momento dado en una situación difícil en nuestra vida, y hemos necesitado recibir asesoramiento de un experto que nos ayudó a mitigar nuestro dolor, a recuperarnos y a conseguir lo que verdaderamente necesitábamos.

Da igual si eres hombre o mujer, no importa tu edad, ni a qué te dedicas en la vida, tampoco importa si tienes más o menos dinero ni más o menos estudios. La buena noticia es que cualquier persona puede beneficiarse de la terapia.

Como regla general, cuanto más tiempo duran los síntomas más se agravan los problemas y más cuesta erradicarlos. Cuanto más interfieran en tu vida diaria, más necesitarás recurrir a un tratamiento profesional.

La terapia te proporciona un gran alivio para tu malestar o sufrimiento.

Propone soluciones para todo aquello que te resulta inquietante, agotador, aterrador, espantoso…

Supone una transformación inimaginable.

¿Tienes dudas o temores ante hacer terapia?

En la actualidad, cada vez más personas van a terapia y la psicología está ya en boca de todos. Hacer terapia resulta algo de lo más natural. Afortunadamente ya no se asocia con tener problemas mentales, sino con reconocer que a veces carecemos de herramientas suficientes para afrontar situaciones difíciles que todos vivimos.

Las grandes personas como tú, también necesitan sentirse apoyadas
A la hora de iniciar una terapia, te pueden surgir dudas como estas:
  • ¿Tiene solución lo que a mí me pasa?
  • ¿Es terapia lo que yo necesito?
  • ¿Voy a perder mi tiempo y mi dinero?
  • ¿Me van a cambiar mi personalidad?
  • ¿Creerán que estoy peor de lo que estoy?
  • ¿Voy a descubrir cosas que no sé si quiero saber?
  • ¿Acertaré con el terapeuta?
  • ¿Qué pensará el terapeuta de mí?
  • ¿Se enterará alguien de lo que cuento o será totalmente confidencial?
  • ¿Y mi familia y amistades, qué les voy a decir?
  • ¿Pensarán que estoy peor porque voy a terapia?
  • ¿Me juzgarán?

Seguro que alguna de estas dudas o parecidas te surgen. Puedes resolverlas en nuestras preguntas frecuentes.

En ocasiones, hay algunas personas a las que acudir a la primera sesión de terapia les supone cierta vergüenza. Puedes creer que lo estás haciendo mal. Te puede entrar miedo o temor a ser juzgado. A que te consideren más débil o incluso loco…

Puedes cuestionarte si “otros son más capaces que tú”. Incluso puedes llegar a pensar que eres un “desastre” o que has “fallado” como madre, padre, hijo, amigo, esposo, profesional… por no haberlo podido solucionar por ti mismo.

De la misma forma que no sientes que has fallado cuando no puedes reparar por ti mismo el coche, hacer terapia tampoco significa que hayas fallado. ¡Nada más lejos de la realidad! Es justo lo contrario: Las personas más fuertes y valientes se forjan a base de enfrentar retos.

Es completamente lógico y normal que sientas nervios, y que al principio te cueste un poco, tomar la decisión de iniciar un proceso de terapia. Nos pasa a todos.

Implica ponerte en manos de un desconocido y revelarle tus asuntos íntimos.

Es una experiencia totalmente nueva que te puede conectar con tu vulnerabilidad, con una sensación de vergüenza y cierta minusvalía, conectarte con tus miedos, carencias e inseguridades.

A todos nos asusta mirar dentro de nosotros mismos, por eso tendemos a minimizar la gravedad de nuestros problemas.

Tener el coraje de aceptar que necesitas ayuda es una señal de fortaleza y de inteligencia.

Involucrarte en una terapia demuestra que eres muchísimo más valiente, capaz y valioso de lo que tú crees aunque ahora no te sientas así. Y precisamente esto es una de las cosas que vas a poder averiguar y sentir en el proceso terapéutico.

Las personas que acudís a terapia sois mucho más valientes, nobles y responsables.

Eres valiente por decidirte a venir, por atreverte a revelar tus asuntos íntimos, a descubrir lo que verdaderamente te sucede, por aceptar tus limitaciones, por reconocer tus carencias, por invertir tu tiempo y dinero para conseguir aquello que necesitas, por querer crecer y evolucionar, por hacer frente a tus problemas, por responsabilizarte en buscar soluciones eficaces, por no “echar balones fuera”, engañarte o culpar a los demás de tu malestar.

Una excelente manera de abordar tus temores  es contarnos lo que te preocupa.

Tener el arrojo de superar esa ansiedad inicial puede brindarte una sensación de alivio, coraje y optimismo.

Pedir ayuda es el primer paso en el proceso para que puedas sentirte mejor.

Vale la pena porque cualquier persona puede beneficiarse de un proceso terapéutico. Si en algún momento tu calidad de vida no es la que deseas, no cabe duda de que la psicoterapia puede ayudarte enormemente.

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