Todo lo que necesitas saber acerca del Coaching Personal

¿Qué es el coaching?

Es un método de instrucción, entrenamiento y acompañamiento dirigido a una persona o a un grupo, con el objetivo de desarrollar su potencial, lograr sus metas, transformar sus deseos en realidades palpables y desarrollar habilidades específicas.

El Coaching consiste en liberar el potencial de una persona para incrementar al máximo su desempeño. Se trata de ayudarle a aprender, en lugar de enseñarle. Se centra en el potencial futuro y no en el desempeño pasado. Tiene un carácter mayormente práctico, está enfocado al cambio y fomenta la pro-actividad entre el Coach y su cliente en todo momento.

El Coaching o entrenamiento personalizado es el proceso mediante el cual un Coach Profesional conduce a su cliente desde el estado presente donde se encuentra al estado deseado que es donde desea estar, promoviendo un cambio, ayudándole a definir con exactitud qué es lo que quiere conseguir, cuál es su mejor ritmo y qué pasos necesita dar para lograrlo. Las sesiones están dirigidas hacia hacerle avanzar de forma rápida y eficiente, aunque respetando siempre su velocidad de crucero, en la consecución de sus objetivos.

Cada etapa del camino es necesaria, y muchas veces nos da miedo tener que enfrentarnos solos a las circunstancias cambiantes de la vida, ahí es donde un Coach Profesional puede desarrollar su labor.

Sentirnos acompañados en el camino, nos ayuda a sentirnos más fuertes y seguros y hace que tengamos más posibilidades de lograr nuestros objetivos.

Es importantísimo señalar que el Coaching NO es Psicoterapia. El Coaching no está dirigido, ni un Coach a priori capacitado, para tratar patologías ni problemas psicológicos. Por ello, se presupone que un cliente goza de un buen equilibrio psicológico cuando inicia un proceso de Coaching.

Coaching personal: ¿en qué consiste?

Los seres humanos seguimos siendo esclavos de una ingeniosa paradoja: hemos sido capaces de conquistar la Luna, pero no a nosotros mismos. Vivimos tan obsesionados por lo que sucede fuera de nosotros que no queremos ver lo que nos pasa dentro.

No importa lo mucho que trabajemos ni lo sofisticada que sea la tecnología que utilicemos: mientras nuestro corazón y nuestra mente sigan enfrentados, seguiremos creando caos y conflicto a nuestro alrededor.

Lamentablemente, todos estamos acostumbrados a buscar fuera lo que en realidad está dentro de nosotros.

El Coaching hace justo lo contrario, trabaja con herramientas muy poderosas para poder cavar en el lugar correcto, que no es fuera sino dentro de ti mismo, y desenterrar el tesoro escondido que es tu propio potencial.

Cuando miramos y buscamos dentro de nosotros mismos, logramos construir un sano y duradero bienestar emocional pudiendo disfrutar de una vida plena. Es por ello que el Coaching supone una auténtica oportunidad de desarrollo personal y profesional.

El Coaching funciona porque genera cambio y transformación. Consciencia, aprendizaje y acción diferente orientada a un objetivo y como resultado un desarrollo de tu capacidad para poder hacer frente a tus retos con nuevos recursos antes inimaginables.
El coaching es un proceso que te ayuda a pensar diferente, a mejorar las comunicaciones que mantienes con los demás y a profundizar en ti mismo.

Funciona porque logra que encuentres tu excelencia, la mejor versión de ti mismo. Porque genera nuevas posibilidades para la acción y permite resultados extraordinarios en tu desempeño.

Los beneficios del proceso de Coaching se hacen visibles y tangibles cuando consigues profundizar en tus situaciones personales y profesionales, cuando mejoras tus relaciones, descubres talentos que tenías ocultos, arrancas con nuevas carreras apasionantes, te libras de lo que te oprime, de lo que te pesa y te impide que progreses tanto en tu vida personal como profesional.

¿Cómo puede ayudarte un proceso de coaching personal?

Motivos frecuentes por los que puedes necesitar involucrarte en un proceso de Coaching:

  • Si te sientes desorientado, no sabes lo que necesitas o hacia dónde vas.
  • Si sabes lo que quieres pero no cómo conseguirlo.
  • Si tienes nuevas responsabilidades o cambios en tu vida y deseas estar bien preparado para acometerlos.
  • Si estás harto de no cumplir lo que te propones.
  • Si estás entre dos situaciones y no sabes cuál elegir.
  • Si quieres averiguar tus fortalezas para aprovecharlas al máximo.
  • Si no estás satisfecho con lo que haces, tienes o eres.
  • Si no sabes dar o recibir feedback constructivo en el trabajo.
  • Si tienes problemas con la autoridad. Si eres pasivo o muy agresivo.
  • Si sientes que tu vida no es realmente la que deseas.
  • Si deseas cambiar de trabajo pero no te atreves a dar el paso.
  • Si eres bueno en tu trabajo pero no te lo reconocen.
  • Si te cuesta equilibrar tu vida profesional y personal.
  • Si sientes que tus jefes o compañeros te complican la vida.
  • Si trabajas en exceso, estresado y sintiendo que no llegas a todo.
  • Si te sientes inseguro, desmotivado, bloqueado o frustrado.
  • Si tienes miedo a fracasar, a ser rechazado o juzgado.
  • Si tienes nuevas responsabilidades o cambios en tu vida y deseas estar bien preparado para acometerlos
  • Si pierdes el control, reaccionas desproporcionadamente, te enfadas, aíslas o te juzgas en exceso…
  • Si te cuesta desconectar del trabajo y además tu vida personal no te estimula lo suficiente.
  • Si no te sientes realizado en tu trabajo y quieres dedicarte a lo que te apasiona pero no sabes cómo hacerlo.
Si te identificas con alguna de estas situaciones, estás en el lugar adecuado.

Te ofrecemos soluciones adaptadas a tus necesidades y circunstancias concretas, con excelentes resultados visibles.

Cómo podemos ayudarte en Soltar Saltar

A todos los seres humanos nos asusta alcanzar lo que está más allá de los propios límites que nosotros nos hemos creído, de la idea que tenemos de nosotros mismos, nuestro auto-concepto.

Las creencias limitantes, arraigadas fuertemente en nuestro inconsciente desde la infancia, nos frenan e impiden nuestro desarrollo y aprendizaje. Operan con tal fuerza en nuestra mente y nuestro entorno que llegan a convertirse en profecías que se cumple por sí mismas.

Si tú no te crees que puedas tener un gran éxito, te auto-sabotearás y la profecía temida se cumplirá, lo que dará como resultado que efectivamente no lograrás tener ese éxito porque inconscientemente, tú auto-bloquearás el logro.

El principal obstáculo que limita a una persona son sus propias creencias limitadoras sobre sí misma, sobre los demás y sobre el mundo.

Las creencias limitadoras suelen ser básicamente de tres tipos:

  1. Creencias de desesperanza: “Haga lo que haga, nada cambiará”. “No vale la pena esforzarse”.
  2. Creencias que tienen que ver con los sentimientos de impotencia: “No puedo”. “Yo no soy capaz de conseguir eso”. “Eso está fuera de mi alcance”.
  3. Creencias de ausencia de mérito: “No me lo merezco”, “Esto no está a mi altura”.
Estas tres creencias ejercen una gran influencia a la hora de limitar tu capacidad de desarrollarte a todos los niveles y en todas las áreas de tu vida. Probablemente, el paso más difícil que tendrás que dar, para deshacerte de tus creencias limitantes es salir de tu zona de confort. Así es, porque las creencias limitantes te impiden alcanzar tus metas, te paralizan y te mantienen en tu zona de confort.

En SoltarSaltar te ayudamos a cambiar tus mapas mentales, identificar tus creencias limitadoras para que puedas reemplazarlas por otras potenciadoras que impliquen esperanza en el futuro, sensación de capacidad y satisfacción, responsabilidad, pertenencia y valía personal.

Todo ello lo hacemos posible con herramientas tan poderosas y eficaces como son la PNL, el Eneagrama de la personalidad, la Inteligencia Emocional y el EMDR.

Un Coach es un entrenador de procesos, un profesional que facilita el desarrollo personal y promueve cambios profundos y duraderos.

No te ofrecemos consejos ni somos el solucionador de tus problemas, ni tampoco ejercemos un papel directivo en la relación contigo. Nos colocamos en una posición de iguales, no te decimos lo que tú tienes que hacer.

Lo que sí hacemos como Coaches es alentarte, acompañarte, motivarte, empoderarte y movilizarte. Te ayudamos a guiar, iluminar y allanarte el camino, hacértelo fácil y placentero, a que disfrutes del proceso, a que logres encontrar tus propias respuestas y soluciones, a reorganizar tus metas, redefinir tus prioridades, sacándole el máximo partido a tus habilidades.

Nos centramos en empujar continuamente tus límites para que consigas salir de tu zona de confort y alcances tus sueños, acompañándote y fomentando tu autoconocimiento, reflexión, toma de decisiones además de entrenarte en habilidades para que puedas superar tus propios retos y lograr los objetivos que te propongas, proporcionándote todas las herramientas que necesites para conseguirlo.

Nos comprometemos a:

  • Confrontarte contigo mismo y desafiar tu lógica y tus paradigmas
  • Desarrollar todo tu potencial
  • Explorar tus diferentes opciones y trazar el camino para llegar a tu meta
  • Mejorar tu rendimiento profesional y personal
  • Superar tus desafíos y lograr que alcances tus objetivos
  • Mejorar la seguridad y confianza en ti mismo (incrementando tu autoestima)
  • Enriquecer tus relaciones personales y profesionales
  • Aprender a poner límites y poder decir no, sin sentirte culpable
  • Equilibrar las diferentes áreas de tu vida
  • Promover tu autoconocimiento y el aprendizaje activo
  • Lograr eliminar la postergación y el auto-sabotaje
  • Cambiar aspectos de tu comportamiento que no te satisfacen
  • Gestionar mejor tu tiempo y hacer cambios significativos en tu vida
  • Concienciarte de tu relación con el dinero y mejorarla creando prosperidad
  • Encontrar el sentido y el propósito de tu vida
  • Desarrollar tu capacidad para reflexionar y tomar decisiones emocionalmente inteligentes que promuevan los cambios que necesitas llevar a cabo.
  • Estimular tu voluntad y determinación, te inspira para que logres ejecutar lo que te propongas
  • Empoderarte para que puedas ir más allá, descubrir nuevas perspectivas y obtener resultados inimaginables

Si lo que estás haciendo con tu vida personal o profesional no produce los resultados que deseas, el Coaching es para ti.

Por su experiencia emocional reparadora

Por la entrega y dedicación requerida,

Por el equilibrio y la seguridad que os aporta,

Por lo que se benefician además vuestros seres queridos y descendientes,

La terapia es una experiencia fascinante que os cambia la vida

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Contacto

¿A qué podría parecerse hacer terapia? Imagínatela como un viaje reparador...

Nuestra manera de entender el trabajo psicoterapéutico es ayudarte a resolver tu malestar para que puedas alcanzar lo antes posible el bienestar que necesitas, mejorando tu calidad de vida de forma duradera. Este es nuestro cometido, y la responsabilidad y compromiso que elegimos tener contigo.

Entendemos la psicoterapia como una experiencia transformadora capaz de cambiar la forma de verte a ti mismo y a los demás y de relacionarte con ellos.

Para que puedas entender mejor lo que para nosotros significa hacer un proceso terapéutico, nos gusta comparar nuestro proceso con un viaje que te lleva a vivir una experiencia emocional verdaderamente reparadora.

El primer paso de nuestro particular viaje es hacer una evaluación. No pretendemos encasillarte en un determinado cuadro patológico, sino organizar la información que nos proporcionas para poder establecer el foco adecuado y las metas terapéuticas. El segundo paso del viaje es diseñar una buena planificación, saber dónde vamos y cómo llegar sin rodeos a nuestro destino. El tercer paso es la intervención terapéutica.

Antes de embarcarnos en lo que es un viaje difícil o complejo, para sentirnos más seguros y con la menor tensión posible y conseguir llegar a nuestro verdadero destino, es conveniente planificar y preparar adecuadamente todo lo necesario para acometer con éxito nuestro viaje:

  • Sabemos dónde queremos ir y por qué necesitamos hacer el viaje.
  • Determinamos si el viaje es completamente realista, teniendo en cuenta el tiempo, la energía y los recursos que disponemos, así como el nivel de riesgo.
  • Disponemos de un buen mapa de carreteras: nuestro tratamiento terapéutico.
  • Hacemos un balance de los puntos fuertes y débiles (tanto de los nuestros como psicoterapeutas como de los tuyos como cliente). Identificamos los aspectos problemáticos y los recursos potenciales con los que contamos para apoyarnos en ellos durante el viaje.
  • El trabajo de un guía es, entre otras cosas, conocer a la perfección todo lo relativo al viaje. Por eso, como guías, tenemos conocimientos específicos sobre viajar (especialmente somos expertos en cómo movernos por territorios poco conocidos o peligrosos). Nuestra profesionalidad y credibilidad como guías de viaje está asegurada.
  • Nos preparamos para todas las sorpresas y posibles incidencias que nos pudiéramos encontrar por el camino: como controles de carretera, desvíos y peligros (sabiendo de antemano cómo responder a todos ellos).
  • Nos preocupamos de disponer de todo lo que emocionalmente hace falta para resultar unos buenos compañeros de viaje, sin juzgarte, ni criticarte ni aconsejarte: haciéndote sentir seguro, comprendido, tranquilo, confiado, estimulado y en todo momento apoyado para que puedas aprovechar y nutrirte del viaje lo máximo posible.
  • Establecemos el ritmo necesario que es el adecuado para este viaje concreto.
  • Es más probable que no nos perdamos y que el viaje tenga éxito cuando se va acompañado de un guía experto en el territorio. No obstante, en el supuesto caso de que nos perdiéramos, sabemos lo qué debemos hacer exactamente.
  • El guía (psicoterapeuta) desempeñará un rol activo para evitar la dispersión y para mantenerse dentro de los límites del foco terapéutico que nos asegurará la llegada a nuestro destino.
  • Sabemos cuándo hemos llegado al destino o cuándo hemos hecho un recorrido “suficiente” para ti (teniendo en cuenta tus deseos de hasta dónde quieres llegar exactamente, evitando hacer un viaje terapéutico largo y profundo si no es eso lo que verdaderamente deseas).
Algunos viajes suponen descubrir un nuevo mundo interno y externo

Al finalizar el viaje, a través de ese vínculo sagrado de confianza y seguridad que hemos creado entre nosotros, habrás aprendido a identificar, legitimar, regular y manejar tus emociones, pensamientos y conductas de una manera más sana y beneficiosa para ti y para tus relaciones.

Este tipo de viaje, con este guía en concreto, te habrá proporcionado una mirada interior, un verdadero autoconocimiento, te habrá provocado reflexión y facilitado el cambio y la transformación interior. Te habrás llevado valiosas experiencias, herramientas y nuevos recursos perdurables en el tiempo que te preparan para afrontar las situaciones complejas que puedan darse en cualquier otro reto que decidas acometer a partir de ahora, solo o en compañía de otros viajeros. Sin darte cuenta, tú mismo, te habrás convertido en un gran guía.

La buena psicoterapia, como los buenos viajes, te transforma por dentro y se nota por fuera

¿Qué problemáticas nos encontramos diariamente?

Puede ayudarte a despejar tus dudas sobre si la terapia es para ti o no, conocer cuáles son las problemáticas más frecuentes que trabajamos diariamente en la consulta.

En nuestras sesiones de terapia vas a encontrar solución a tus problemas:

  • Cuando tienes un problema y no puedes parar de darle vueltas en tu cabeza y está interfiriendo en tu vida cotidiana.
  • Cuando te cuesta expresar lo que sientes y sólo lo racional te hace sentirte cómodo.
  • Cuando te sientes desbordado por tus emociones.
  • Cuando evitas todo lo que puedes los conflictos y prefieres ceder tú ante los demás.
  • Cuando te sientes insatisfecho y tienes la sensación de que te falta algo esencial para ti.
  • Cuando sufres con tus relaciones ya sean familiares, laborales, amorosas, sociales.
  • Cuando no consigues controlar tus impulsos.
  • Cuando te sientes aislado, criticado o rechazado por los demás. Cuando te sientes víctima.
  • Cuando sientes que “tú no puedes” y recurres a “depender compulsivamente” de otros.
  • Cuando te sientes inseguro, cuando te exiges demasiado o cuando no te gusta cómo eres realmente y tu autoestima se ve mermada.
  • Cuando te sientes confuso y te cuesta muchísimo tomar decisiones.
  • Cuando quieres aprender a resolver mejor tus conflictos internos y externos.
  • Cuando te cuesta decir no y sientes temor a que los demás se enfaden o te rechacen.
  • Cuando deseas aprender habilidades para relacionarte mejor con los demás porque te cuesta crear, mantener, posicionarte o romper relaciones.
  • Cuando has estado deprimido, ansioso, inseguro, bloqueado o enojado desde hace tiempo y ya no quieres seguir así más tiempo.
  • Cuando tienes problemas laborales, te sientes desmotivado, incapaz o sufres acoso laboral.
  • Cuando lamentablemente padeces una enfermedad que interfiere en tu bienestar.
  • Cuando no te sientes bien contigo mismo porque ocupa demasiado espacio en tu vida la tristeza, el estrés, la ansiedad, el miedo, la preocupación o la vergüenza.
  • Cuando tu pasado te atormenta y tu futuro te asusta y te impide disfrutar del presente.
  • Cuando has perdido la ilusión por la vida y te cuesta disfrutar de las cosas.
  • Cuando atraviesas problemas puntuales como la pérdida de un trabajo, la crianza o la partida de los hijos. Cuando te enfrentas a una pérdida por la muerte de un ser querido. Cuando te encuentras en una situación de crisis vital. Cuando deseas perder peso y no lo consigues por ti mismo. Cuando te sientes abrumado por un nuevo empleo. Cuando te agobian en exceso las responsabilidades…

¿Te identificas con alguna de esas situaciones? Si es así, ya NO tienes que afrontarlo tú solo.

Si te acompaña un sentimiento de malestar o insatisfacción prolongado y resta tu calidad de vida, es el momento de plantearte que la terapia es para ti.

No olvides que, como tú, todos nosotros nos hemos encontrado en un momento dado en una situación difícil en nuestra vida, y hemos necesitado recibir asesoramiento de un experto que nos ayudó a mitigar nuestro dolor, a recuperarnos y a conseguir lo que verdaderamente necesitábamos.

Da igual si eres hombre o mujer, no importa tu edad, ni a qué te dedicas en la vida, tampoco importa si tienes más o menos dinero ni más o menos estudios. La buena noticia es que cualquier persona puede beneficiarse de la terapia.

Como regla general, cuanto más tiempo duran los síntomas más se agravan los problemas y más cuesta erradicarlos. Cuanto más interfieran en tu vida diaria, más necesitarás recurrir a un tratamiento profesional.

La terapia te proporciona un gran alivio para tu malestar o sufrimiento.

Propone soluciones para todo aquello que te resulta inquietante, agotador, aterrador, espantoso…

Supone una transformación inimaginable.

¿Tienes dudas o temores ante hacer terapia?

En la actualidad, cada vez más personas van a terapia y la psicología está ya en boca de todos. Hacer terapia resulta algo de lo más natural. Afortunadamente ya no se asocia con tener problemas mentales, sino con reconocer que a veces carecemos de herramientas suficientes para afrontar situaciones difíciles que todos vivimos.

Las grandes personas como tú, también necesitan sentirse apoyadas
A la hora de iniciar una terapia, te pueden surgir dudas como estas:
  • ¿Tiene solución lo que a mí me pasa?
  • ¿Es terapia lo que yo necesito?
  • ¿Voy a perder mi tiempo y mi dinero?
  • ¿Me van a cambiar mi personalidad?
  • ¿Creerán que estoy peor de lo que estoy?
  • ¿Voy a descubrir cosas que no sé si quiero saber?
  • ¿Acertaré con el terapeuta?
  • ¿Qué pensará el terapeuta de mí?
  • ¿Se enterará alguien de lo que cuento o será totalmente confidencial?
  • ¿Y mi familia y amistades, qué les voy a decir?
  • ¿Pensarán que estoy peor porque voy a terapia?
  • ¿Me juzgarán?

Seguro que alguna de estas dudas o parecidas te surgen. Puedes resolverlas en nuestras preguntas frecuentes.

En ocasiones, hay algunas personas a las que acudir a la primera sesión de terapia les supone cierta vergüenza. Puedes creer que lo estás haciendo mal. Te puede entrar miedo o temor a ser juzgado. A que te consideren más débil o incluso loco…

Puedes cuestionarte si “otros son más capaces que tú”. Incluso puedes llegar a pensar que eres un “desastre” o que has “fallado” como madre, padre, hijo, amigo, esposo, profesional… por no haberlo podido solucionar por ti mismo.

De la misma forma que no sientes que has fallado cuando no puedes reparar por ti mismo el coche, hacer terapia tampoco significa que hayas fallado. ¡Nada más lejos de la realidad! Es justo lo contrario: Las personas más fuertes y valientes se forjan a base de enfrentar retos.

Es completamente lógico y normal que sientas nervios, y que al principio te cueste un poco, tomar la decisión de iniciar un proceso de terapia. Nos pasa a todos.

Implica ponerte en manos de un desconocido y revelarle tus asuntos íntimos.

Es una experiencia totalmente nueva que te puede conectar con tu vulnerabilidad, con una sensación de vergüenza y cierta minusvalía, conectarte con tus miedos, carencias e inseguridades.

A todos nos asusta mirar dentro de nosotros mismos, por eso tendemos a minimizar la gravedad de nuestros problemas.

Tener el coraje de aceptar que necesitas ayuda es una señal de fortaleza y de inteligencia.

Involucrarte en una terapia demuestra que eres muchísimo más valiente, capaz y valioso de lo que tú crees aunque ahora no te sientas así. Y precisamente esto es una de las cosas que vas a poder averiguar y sentir en el proceso terapéutico.

Las personas que acudís a terapia sois mucho más valientes, nobles y responsables.

Eres valiente por decidirte a venir, por atreverte a revelar tus asuntos íntimos, a descubrir lo que verdaderamente te sucede, por aceptar tus limitaciones, por reconocer tus carencias, por invertir tu tiempo y dinero para conseguir aquello que necesitas, por querer crecer y evolucionar, por hacer frente a tus problemas, por responsabilizarte en buscar soluciones eficaces, por no “echar balones fuera”, engañarte o culpar a los demás de tu malestar.

Una excelente manera de abordar tus temores  es contarnos lo que te preocupa.

Tener el arrojo de superar esa ansiedad inicial puede brindarte una sensación de alivio, coraje y optimismo.

Pedir ayuda es el primer paso en el proceso para que puedas sentirte mejor.

Vale la pena porque cualquier persona puede beneficiarse de un proceso terapéutico. Si en algún momento tu calidad de vida no es la que deseas, no cabe duda de que la psicoterapia puede ayudarte enormemente.

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