Porque cuando una pareja no logra resolver sus diferencias, conflictos o crisis, suele ocurrir que estos se agravan cada vez más. Se cae en un ciclo negativo de interacción en el que ambos termináis adoptando automáticamente y sin poder remediarlo una actitud defensiva que conduce a una comunicación destructiva.
Empiezan las discusiones constantes y cada vez antes se convierten en descalificaciones. Surgen las peleas descontroladas e irracionales que erosionan el amor y el respeto.
Aparece el rencor, la desilusión, y las heridas se hacen más y más profundas hasta que irrumpe la frialdad.
Llega la indiferencia, levantáis un muro entre ambos y las expresiones de afecto o amor se reducen cada vez más, aumentando la insatisfacción. Las esperanzas se desvanecen y como resultado os dedicáis menos tiempo como pareja, con lo que la inseguridad y el temor a la ruptura crecen.
Llegados a este punto, os puede irrumpir la sensación de fracaso, desolación y pesimismo. Es normal que os sintáis incapaces por vosotros mismos de desarrollar nuevas maneras de relacionaros sanamente. Esto implicaría tener que dejar atrás comportamientos, actitudes, hábitos, expectativas y creencias negativas que arrastráis desde hace mucho tiempo.
Es natural que romper este ciclo negativo de interacción sin ayuda profesional os resulte demasiado complejo, pues ni siquiera vosotros sois conscientes de que estas conductas pueden ser una de las causas graves de vuestros problemas.
Es difícil romper la forma tóxica en la que os relacionáis sin un terapeuta de pareja porque lógicamente ambos estáis demasiado involucrados emocionalmente como para poder observar vuestro ciclo negativo que se dispara automáticamente y manejarlo con destreza. Como dice sabiamente la expresión “los árboles no te dejan ver el bosque”.
Las parejas exigentes con su relación tienen más probabilidades de disfrutar una relación satisfactoria que aquellas que renuncian a sus expectativas.
Hacer una buena terapia de pareja requiere poner el foco de intervención sobre los patrones de interacción problemáticos que se dan en la relación.
Es importante también indagar sobre cómo las acciones de cada uno influyen en el comportamiento del otro.
Por todo ello, en numerosos ocasiones es necesario recurrir a un psicoterapeuta de pareja, quien posee los conocimientos y herramientas necesarias para abordar y resolver las problemáticas eficazmente.
Os ofrecemos soluciones que funcionan.
El proceso terapéutico os proporcionará los recursos psicológicos y emocionales apropiados y las herramientas necesarias que han servido a muchas otras parejas para que en lugar de centraros en evitar las crisis y los problemas, podáis estar preparados para afrontarlos y superarlos de forma emocionalmente inteligente, objetiva y madura.
A través de la terapia se crea el apoyo necesario para que la relación se cimiente sólidamente y podáis encontrar las fuerzas y energía para poder luchar juntos para afrontar la crisis y dar un paso más allá fortaleciendo la relación.
La terapia de pareja os ayudará a que podáis actualizar lo que hay de atrayente y de atractivo en vuestro compromiso de pareja actual. Se trata de redescubrir al otro en el aquí y en el ahora, explorar y construir juntos los nuevos significados, es volver a “emocionar” la relación, para que su paso por el tiempo vuelva a adquirir significado y sentido.
Y esto no se hace sometiendo o acorralando al otro, ni luchando contra él para que sea quien yo creo que necesito, sino arriesgándose cada uno en una iniciativa conjunta, a la confrontación y al cambio, atreviéndose a realizar los “ajustes creativos” necesarios que lograran transformar y enriquecer el vínculo amoroso.
Es necesario el bisturí del terapeuta de pareja para reparar la relación.
Hoy en día ya no hay ninguna duda de que buscar ayuda profesional es la forma más adecuada e inteligente de enfrentarse tanto a los conflictos como a las crisis de pareja.
Disfrutaréis de un servicio de calidad con un trato exquisito en un ambiente seguro, cálido y muy acogedor, con total confidencialidad y privacidad donde podréis tratar cualquier asunto que os preocupe.