Sentirás que no todos los terapeutas somos iguales, de la misma forma que no todos los padres lo son. Hay que tener un “don» para poder crear un vínculo seguro y sólido.
Sentirás alivio y tranquilidad porque estás en buenas manos, porque nos esforzamos en crear experiencias emocionales que reparan tus heridas.
Sentirás que dejas atrás la oscuridad cuando por fin ves la luz. Porque con la terapia EMDR obtienes resultados increíbles sin tener que explorar durante años en tu pasado.
Sentirás que puedes depositar tu confianza en nosotros. Porque sabemos bien lo que hacemos, dónde vamos y cómo llegar sin rodeos.
Está demostrado científicamente que en Psicoterapia lo más importante de todo es la calidad de la relación que se establece entre el psicoterapeuta y el paciente. Lograr esto es un don que no se puede aprender en una universidad.
Es un verdadero arte el hacer posible la conexión profunda y duradera con otro ser humano. Pura artesanía. Por fortuna, este don mágico es mi valor diferencial. Me distingue de otros profesionales, excelentes teóricos, pero que tratan enfermedades en lugar de personas.
Y es que no todos los profesionales son capaces de generar la confianza, seguridad y complicidad necesaria, de lograr alianzas de calidad, donde el vínculo entre ambos promueva experiencias transformadoras. No, desde luego que todos los profesionales NO son iguales. ¿En qué profesión lo son?
En este oficio, para hacerlo bien, es imprescindible además cultivar y desarrollar otras destrezas y habilidades propias del psicoterapeuta como pueden ser: capacidad analítica, empatía, flexibilidad, autocontrol, asertividad, pericia emocional, poder poner límites claros a los pacientes. Poder confrontar a la par que hacerles sentir aceptados y valorados. Que el terapeuta no vaya de “salvador” para evitar cronificar así a su paciente como víctima. Y por supuesto su calidad humana: la autenticidad, la perseverancia, la honestidad, la capacidad de entregarse incondicionalmente, ser valiente pero humilde, empático pero firme…
El trato afectuoso, acogedor y especial que te ofrecemos, hará que te sientas realmente privilegiado. Y es que nunca das tanto a una persona como cuando le das seguridad y confianza. Puede que acabes olvidando lo que alguien te dice, pero lo que seguro no vas a olvidar es cómo te hace sentir esa persona.
El mimo, la cercanía, el cariño, la simpatía, el respeto, la complicidad, la empatía y, en definitiva, el cuidado exquisito con el que vamos a acogerte en cada sesión, lograrán hacerte sentir una persona:
Todo ello va a propiciar el tipo de alianza terapéutica que perseguimos. Es precisamente este vínculo sagrado de confianza y seguridad que creamos, el que hace posible que puedas vivir a través de la terapia, experiencias emocionales que reparan tus heridas transformando tu vida de forma significativa.
La Neurociencia recientemente ha descubierto que la Psicoterapia de calidad logra cambiar los mecanismos de funcionamiento interno, que se reconduzcan los circuitos neuronales, que se reparen los desajustes producidos en el cerebro emocional. Así es, sólo la Psicoterapia bien hecha te repara de tal forma que consigue transformar tu arquitectura cerebral y emocional restaurando tu equilibrio físico, mental y emocional.
La relación terapéutica que creamos, esa alianza sagrada de compenetración y complicidad, es la que predice el éxito terapéutico. Tiene un gran poder transformador: cambiar profundamente la forma de verte a ti mismo y de relacionarte con los demás. Recibir empatía y aceptación incondicional de un profesional experto valida el sentido de uno mismo. Resulta una experiencia única que sólo puede ser ofrecida en una terapia de calidad.
Sentirás que dejas atrás la oscuridad cuando por fin ves la luz. Porque con la terapia EMDR obtienes resultados increíbles sin tener que explorar durante años en tu pasado.
El EMDR es una técnica psicoterapéutica revolucionaria utilizada para reprocesar traumas y situaciones perturbadoras de una manera sencilla y rápida
Especialmente indicada para encontrar soluciones y superar problemas y dificultades emocionales, tales como ansiedad, fobias, estrés postraumático, incidentes en la infancia, rupturas de pareja, duelos, maltratos, ataques de pánico, depresiones, traumas simples o complejos, bajo rendimiento laboral, etc.
Además de ser efectiva para reducir significativamente la ansiedad y la perturbación que supone el recuerdo de sucesos perturbadores, también es muy útil para enfrentarse a situaciones futuras con mayor seguridad y tranquilidad (miedo escénico, hablar en público, preparación de exámenes, oposiciones, cualquier situación temida…
Se dice que las sesiones de terapia con EMDR son tan alucinantes porque la desensibilización permite el desbloqueo y el reprocesamiento genera nuevas creencias y experiencias tan prodigiosas como “sentir que ahora sí que puedes”.
La terapia con EMDR no es nada invasiva. Es rápida y muy efectiva. En pocas sesiones vas a notar sus efectos beneficiosos.
Después de aplicar el EMDR consigues que lo que antes te perturbaba, provocándote angustia o miedo, te resulte ahora completamente inofensivo.
El EMDR tiene un gran poder curativo.
¡Cuando pruebes el EMDR no hablarás de otra cosa!
Supera tu dolor con la terapia EMDR
Combinamos el rigor científico con una sólida experiencia en la gestión de casos. Llevamos casi dos décadas generando resultados visibles con empresas y clientes satisfechos que nos recomiendan a sus seres queridos.
Nuestra manera de trabajar contigo se basa además del compromiso, en la responsabilidad, aceptación y apoyo incondicional. Basamos nuestro trabajo terapéutico en hacer un diagnóstico certero, preciso y personalizado. Sabemos dónde vamos y cómo llegar sin rodeos.
Ponemos el foco en objetivos concretos y planificamos con detalle los pasos a dar en el tratamiento. Primero hacemos terapia de contención para aliviar tu malestar. En un segundo paso, hacemos terapia de conflicto para abordar de lleno el origen de tu sintomatología y prevenir así recaídas futuras. Utilizamos métodos innovadores de curación, mucho más eficaces que los tradicionales, donde integramos la estimulación de los tres cerebros.
Todo ello supone un recorrido complejo aunque indispensable para lograr una psicoterapia bien hecha y que mejore realmente tu calidad de vida de forma duradera.
Dos profesionales trabajaremos para ti: tu psicoterapeuta que crea el vínculo seguro contigo y que está siempre a tu lado. Y un supervisor que realiza un seguimiento continuado del caso, a fin de evitar problemas contra-transferenciales y así optimizar el proceso terapéutico. El supervisor aporta además una mirada externa que asegura el máximo rigor y la necesaria objetividad y neutralidad. Ésta es otra garantía de calidad que te ofrecemos que tiene que ver con la práctica terapéutica en sí.
En la Psicoterapia de calidad no sólo es importante ejercer como psicoterapeuta, también lo es haber sido antes paciente. Esto garantiza que el terapeuta haya pasado previamente por el lugar que ocupa el paciente y, por tanto, le sea menos complejo abordar el trabajo terapéutico. En mi opinión, primero es necesario recorrer tú el camino terapéutico para después poder mostrárselo a los demás. Todo se vuelve real cuando se experimenta de verdad en tu propia piel.
Lo que mejor nos define es lo que sentirás que seremos para ti: Tu Testigo Fiel.
Porque formas parte de nosotros y nosotros de ti, ya no tendrás que volver a sentirte solo. Porque el vínculo terapéutico que creamos deja una huella que nunca se olvida. Un lazo inquebrantable que se mantiene intacto pese a la distancia. Los verdaderos vínculos emocionales son así; los que puedes retomar exactamente donde los dejaste, por mucho tiempo que pase.
Porque nos importas de verdad, no sólo queremos ayudarte con tu dificultad actual, sino permanecer junto a ti, siempre que nos necesites, durante toda tu vida, ofreciéndote todos los recursos y el apoyo incondicional que tanto mereces.
Porque el amor es la respuesta satisfactoria al problema de la existencia humana; implica colmar la necesidad fundamental y real de todo ser humano. La neurociencia nos dice que el amor (no sólo el que se extiende a la familia y pareja sino el que incluye a todas las personas más apreciadas en tu vida) activa las mismas partes del cerebro que la adicción a las drogas. Nos hace sentir como si pudiéramos hacer cualquier cosa.
Nuestra conexión y complicidad es para siempre.
Utilizamos tratamientos psicológicos con eficacia constatada científicamente. Estamos muy atentos a las últimas investigaciones que tienen lugar, tanto en el campo de la Psicología Clínica y de la Salud, como del Desarrollo Personal, incorporándolas a nuestros tratamientos. Lo que se traduce en un servicio de calidad como sello distintivo.
Destacamos por nuestra preparación sobresaliente. Somos apasionados de la formación continua lo que nos permite ofrecerte las técnicas más avanzadas y eficientes.
Nuestro compromiso como profesionales es mantenernos actualizados, estando al corriente de todos los avances terapéuticos que tengan una base científica sólida, para integrar, tanto los modelos como las nuevas técnicas que mejor nos permitan comprender y resolver los problemas psicológicos y emocionales. Lo consideramos imprescindible para lograr nuestro máximo objetivo de poder atenderte cada día mejor.
Aquí NO somos una cadena de montaje de sesiones de psicoterapia donde, te pase lo que te pase, sólo te atienden 50 rígidos minutos cada sesión.
Aquí NO hay terapeutas contratados haciendo una tarea mecánica donde ven pacientes como churros a diario.
No somos una clínica a pie de calle con un mini despacho pegado a otro, que te hace esperar en una recepción llena de gente. Ese lugar donde te encuentras con un ambiente impersonal, frío y falto de intimidad.
No, no somos eso. Aquí cuidamos todos los detalles. Aquí no tendrás que esperar ni encontrarte con nadie en una recepción. Tampoco nadie sabrá dónde vas. El secreto profesional es esencial en lo referente a la salud. Creemos que la ética profesional se encuentra por encima de cualquier otro valor cuando trabajas con personas. Para nosotros tu privacidad es sagrada.
Por eso, nuestro espacio ha sido especialmente diseñado para garantizar calidez, confidencialidad y absoluta intimidad. Todo te resultará tan confortable y agradable que sin darte cuenta agudizarás tu ingenio.
Sabemos que un espacio cálido favorece tu aprendizaje y bienestar. Por eso disfrutarás de un espacio tranquilo, cuidadosamente decorado con muchas plantas y mucha luz. Un lugar íntimo y estimulante con un ambiente muy acogedor donde tú serás el único protagonista.
Nuestra manera de entender el trabajo psicoterapéutico es ayudarte a resolver tu malestar para que puedas alcanzar lo antes posible el bienestar que necesitas, mejorando tu calidad de vida de forma duradera. Este es nuestro cometido, y la responsabilidad y compromiso que elegimos tener contigo.
Entendemos la psicoterapia como una experiencia transformadora capaz de cambiar la forma de verte a ti mismo y a los demás y de relacionarte con ellos.
Para que puedas entender mejor lo que para nosotros significa hacer un proceso terapéutico, nos gusta comparar nuestro proceso con un viaje que te lleva a vivir una experiencia emocional verdaderamente reparadora.
El primer paso de nuestro particular viaje es hacer una evaluación. No pretendemos encasillarte en un determinado cuadro patológico, sino organizar la información que nos proporcionas para poder establecer el foco adecuado y las metas terapéuticas. El segundo paso del viaje es diseñar una buena planificación, saber dónde vamos y cómo llegar sin rodeos a nuestro destino. El tercer paso es la intervención terapéutica.
Antes de embarcarnos en lo que es un viaje difícil o complejo, para sentirnos más seguros y con la menor tensión posible y conseguir llegar a nuestro verdadero destino, es conveniente planificar y preparar adecuadamente todo lo necesario para acometer con éxito nuestro viaje:
Al finalizar el viaje, a través de ese vínculo sagrado de confianza y seguridad que hemos creado entre nosotros, habrás aprendido a identificar, legitimar, regular y manejar tus emociones, pensamientos y conductas de una manera más sana y beneficiosa para ti y para tus relaciones.
Este tipo de viaje, con este guía en concreto, te habrá proporcionado una mirada interior, un verdadero autoconocimiento, te habrá provocado reflexión y facilitado el cambio y la transformación interior. Te habrás llevado valiosas experiencias, herramientas y nuevos recursos perdurables en el tiempo que te preparan para afrontar las situaciones complejas que puedan darse en cualquier otro reto que decidas acometer a partir de ahora, solo o en compañía de otros viajeros. Sin darte cuenta, tú mismo, te habrás convertido en un gran guía.
Puede ayudarte a despejar tus dudas sobre si la terapia es para ti o no, conocer cuáles son las problemáticas más frecuentes que trabajamos diariamente en la consulta.
En nuestras sesiones de terapia vas a encontrar solución a tus problemas:
¿Te identificas con alguna de esas situaciones? Si es así, ya NO tienes que afrontarlo tú solo.
Si te acompaña un sentimiento de malestar o insatisfacción prolongado y resta tu calidad de vida, es el momento de plantearte que la terapia es para ti.
No olvides que, como tú, todos nosotros nos hemos encontrado en un momento dado en una situación difícil en nuestra vida, y hemos necesitado recibir asesoramiento de un experto que nos ayudó a mitigar nuestro dolor, a recuperarnos y a conseguir lo que verdaderamente necesitábamos.
Da igual si eres hombre o mujer, no importa tu edad, ni a qué te dedicas en la vida, tampoco importa si tienes más o menos dinero ni más o menos estudios. La buena noticia es que cualquier persona puede beneficiarse de la terapia.
Como regla general, cuanto más tiempo duran los síntomas más se agravan los problemas y más cuesta erradicarlos. Cuanto más interfieran en tu vida diaria, más necesitarás recurrir a un tratamiento profesional.
La terapia te proporciona un gran alivio para tu malestar o sufrimiento.
Propone soluciones para todo aquello que te resulta inquietante, agotador, aterrador, espantoso…
Supone una transformación inimaginable.
En la actualidad, cada vez más personas van a terapia y la psicología está ya en boca de todos. Hacer terapia resulta algo de lo más natural. Afortunadamente ya no se asocia con tener problemas mentales, sino con reconocer que a veces carecemos de herramientas suficientes para afrontar situaciones difíciles que todos vivimos.
Seguro que alguna de estas dudas o parecidas te surgen. Puedes resolverlas en nuestras preguntas frecuentes.
En ocasiones, hay algunas personas a las que acudir a la primera sesión de terapia les supone cierta vergüenza. Puedes creer que lo estás haciendo mal. Te puede entrar miedo o temor a ser juzgado. A que te consideren más débil o incluso loco…
Puedes cuestionarte si “otros son más capaces que tú”. Incluso puedes llegar a pensar que eres un “desastre” o que has “fallado” como madre, padre, hijo, amigo, esposo, profesional… por no haberlo podido solucionar por ti mismo.
De la misma forma que no sientes que has fallado cuando no puedes reparar por ti mismo el coche, hacer terapia tampoco significa que hayas fallado. ¡Nada más lejos de la realidad! Es justo lo contrario: Las personas más fuertes y valientes se forjan a base de enfrentar retos.
Es completamente lógico y normal que sientas nervios, y que al principio te cueste un poco, tomar la decisión de iniciar un proceso de terapia. Nos pasa a todos.
Implica ponerte en manos de un desconocido y revelarle tus asuntos íntimos.
A todos nos asusta mirar dentro de nosotros mismos, por eso tendemos a minimizar la gravedad de nuestros problemas.
Tener el coraje de aceptar que necesitas ayuda es una señal de fortaleza y de inteligencia.
Involucrarte en una terapia demuestra que eres muchísimo más valiente, capaz y valioso de lo que tú crees aunque ahora no te sientas así. Y precisamente esto es una de las cosas que vas a poder averiguar y sentir en el proceso terapéutico.
Eres valiente por decidirte a venir, por atreverte a revelar tus asuntos íntimos, a descubrir lo que verdaderamente te sucede, por aceptar tus limitaciones, por reconocer tus carencias, por invertir tu tiempo y dinero para conseguir aquello que necesitas, por querer crecer y evolucionar, por hacer frente a tus problemas, por responsabilizarte en buscar soluciones eficaces, por no “echar balones fuera”, engañarte o culpar a los demás de tu malestar.
Una excelente manera de abordar tus temores es contarnos lo que te preocupa.
Tener el arrojo de superar esa ansiedad inicial puede brindarte una sensación de alivio, coraje y optimismo.
Pedir ayuda es el primer paso en el proceso para que puedas sentirte mejor.
Vale la pena porque cualquier persona puede beneficiarse de un proceso terapéutico. Si en algún momento tu calidad de vida no es la que deseas, no cabe duda de que la psicoterapia puede ayudarte enormemente.