La terapia que te transforma por dentro y se nota por fuera
En qué consiste la terapia Gestalt

¿En qué consiste la terapia Gestalt?

La terapia Gestalt pertenece al enfoque humanista. Es una terapia existencial. No se trata de una teoría psicológica sino más bien de una teoría de la práctica.

La Gestalt es una filosofía de vida, de lo obvio, por encima de un enfoque terapéutico. Se ocupa de lo que experimentamos, más que de lo que pensamos.

Los tres criterios básicos de la Gestalt son: presencia, estar consciente y responsabilidad.

En Gestalt intentamos evitar trabajar con todo lo que no está o no se desarrolla en el presente; incluso si el conflicto que aparece hace referencia a una experiencia del pasado o a un temor del futuro, traemos este material “al aquí y al ahora”, porque sólo en el presente se puede llevar a cabo la integración. No podremos valorar la importancia del presente si no tenemos en cuenta las trampas con que el neurótico lo evita, refugiándose en el pasado o en el futuro.

La Gestalt postula que si eres capaz de vivir el momento actual, eres capaz de darte cuenta de lo que te está pasando y así promover el cambio, aprender, hacerte cargo de lo tuyo aceptando tu parte de responsabilidad. Vas resolviendo tus problemas, tus situaciones sin resolver, situaciones pasadas que se han quedado inconclusas y que vuelven a resurgir en el presente dándonos la oportunidad de trabajarlas y sanarlas.

Concentrándose en cada síntoma, en cada área del darse cuenta, el paciente aprende muchas cosas de sí mismo y de su neurosis. En la medida de que uno se percata de sus patrones de darse cuenta y de evitar, va tomando conciencia de la estructura global del carácter que lo sustenta. Mantener este darse cuenta en la vida diaria, es uno de los propósitos de esta terapia.

El darse cuenta como el proceso de restauración de la salud, entendiendo que la neurosis es un oscurecimiento de la capacidad de percibir (a sí mismo, al mundo…) y el camino reparador es ir saneando esta ceguera.

Principios que conlleva la práctica gestáltica:

  • Vive ahora, preocúpate del presente más que del pasado o del futuro. El presente: nada ocurre sino ahora, el pasado ya no existe y el futuro aún no es. La situación terapéutica solo es posible en esa actualidad temporal (ahora) y espacial (aquí).
  • Vive aquí: relaciónate más con lo presente que con lo ausente.
  • Deja de imaginar: experimenta lo real.
  • Abandona los pensamientos innecesarios; más bien siente y observa.
  • Deja de manipular, explicar, justificar o juzgar y concéntrate en expresar.
  • No restrinjas tú darte cuenta. Entrégate al desagrado y al dolor tanto como al placer.
  •  Acepta ser como eres. No aceptes ningún otro “debería” o “tendría” más que el tuyo propio: no adores a ningún ídolo.
  • Responsabilízate plenamente de tus comportamientos, sentimientos,  acciones y pensamientos.

La persona entra en la terapia con un montón de personajes, vivos y muertos, sobre sus hombros, y que el proceso terapéutico no es sino ir sacando de la sesión, uno por uno a cada personaje (padre, hermano, amigo, jefe, pareja, etc.) hasta que la persona se encuentra por fin consigo misma, y deja de sentir la necesidad de manipular su biografía y su historia como medio de mantener su neurosis.

El paciente se descubre a sí mismo, en relación a lo que le rodea. Ha de responsabilizarse de lo que está haciendo, sintiendo, evitando o negando, deseando, inhibiendo, etc. En terapia nos responsabilizamos de la propia vida, lo que equivale a enriquecerse en experiencias y habilidades. En el proceso de la terapia buscamos una nueva forma de ser.

Se trabaja desde el apoyo y confrontación: apoyar las expresiones auténticas del paciente como sus sentimientos, conductas y deseos genuinos y confrontarle con sus juegos neuróticos como denunciar lo falso, evitativo, manipulativo…

El objetivo de la terapia gestáltica está en despertar cada vez más a los sentidos. Estar más en contacto con uno mismo y con el mundo, en vez de únicamente en contacto con las fantasías, prejuicios, expectativas, etc.

El cliente ha de averiguar su propio poder personal por medio de la terapia, para que llegue a confiar en sí mismo, para que se conduzca de acuerdo con lo que realmente es, para que se enfrente eficazmente al mundo, sin renunciar a lo que le es valioso.

La terapia Gestalt es considerada actualmente como una de las terapias más potentes y eficaces que existen debido a su simplicidad en la forma de hacer terapia en la que prima la actitud y la relación terapéutica. Es una terapia que nos ayuda a crecer y realizar ajustes creativos.

Por todo ello, desde SoltarSaltar creemos que el punto de vista gestáltico es el enfoque original, natural y sin distorsión de la vida; es decir, del pensamiento, de las acciones y de la sensibilidad de las personas. Contemplamos el curso del desarrollo humano, como un desafío y una respuesta. Sin duda, la terapia Gestalt nos ayuda a vivir mejor.

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