La ansiedad y la depresión

El equipo psicólogos Madrid a través de la terapia te ayuda a comprender la depresión, controlar la ansiedad, la agorafobia, canalizar tus miedos, obsesiones, fobias, regular tu insomnio, autoestima, combatir el estrés para mejorar el estado de salud y agotamiento.

La ansiedad y la depresión son los problemas de salud mental más comunes en todo el mundo y provocan un sufrimiento tremendo. Pueden despojarte de tu confianza, de tu productividad y de tu tranquilidad, también producen conflictos en tus relaciones con las demás personas.

La ansiedad es una manifestación esencialmente afectiva. Esto quiere decir que se trata de una vivencia, de un estado subjetivo o de una experiencia interior que podemos calificar de emoción.

La ansiedad es una vivencia de temor ante algo difuso, vago, inconcreto, indefinido que, a diferencia del miedo, tiene una referencia explícita. Tanto el miedo como la ansiedad se vivencian con la impresión interior de temor, de indefensión, de zozobra. Pero mientras que en el miedo, esto se produce “por algo” en la ansiedad se produce “por nada”, de ahí que podamos decir, que el miedo es un temor con objeto, mientras que la ansiedad es un temor impreciso carente de objeto exterior.

La ansiedad y la depresión

Es por este estado “subjetivo”, por ese miedo “por nada”, por lo que la terapia se basa en la idea de que la depresión y la ansiedad, son consecuencia de pensamientos negativos distorsionados en el aquí y en el ahora.

Al abordar el tema de la ansiedad hay que decir que su sintomatología es muy variada y que en cada sujeto pueden aparecer síntomas relativamente distintos, aunque eso sí, debe existir un núcleo básico común.

Estos síntomas pueden reunirse en tres grupos:


SINTÓMAS
FÍSICOS

  • Taquicardia, palpitaciones.
  • Pesadillas.
  • Dilatación pupilar.
  • Opresión torácica.
  • Hipersudoración.
  • Pellizco gástrico.
  • Sequedad de boca.
  • Náuseas. Vómitos.
  • Tics localizados.
  • Inquietud psicomotora.
  • Anorexia-bulimia.
  • Pérdida del equilibrio.
  • Dificultad respiratoria.
  • Sueños angustiosos.
  • Tensión abdominal.
  • Sueño durante el día.
  • Ir al baño con asiduidad.
  • Hiperactividad.
  • Inestabilidad en el andar.
  • Moverse continuamente de acá para allá.
  • Tocar algo con las manos continuamente.
  • Insomnio durante la primera parte de la noche.
  • Constricción de casi todos los vasos sanguíneos.
  • Temblores: en manos, pies y cuerpo en general.
  • Disminución del apetito sexual o aumento del mismo.


SINTÓMAS
PSICOLÓGICOS

  • Experiencia de lucha o huida.
  • Inquietud.
  • Desazón, agobio, desasosiego.
  • Inseguridad.
  • Vivencias de amenaza.
  • Temores difusos.
  • Sensación de vacío interior.
  • Temor a agredir.
  • Miedos diversos. Melancolía.
  • Temor a perder el control.
  • Pérdida de la energía.
  • Disminución de la atención.
  • Incertidumbre.
  • Disolución del yo.
  • Temor a la locura.
  • Temor a la muerte.
  • Temor a suicidarse.
  • Pensamiento de un peligro inmediato.
  • Pensamientos retorcidos.


SÍNTOMAS
DE CONDUCTA

  • Estado de atención expectante.
  • Hipervigilancia.
  • Comportamiento de alerta.
  • Frente fruncida.
  • Dificultad para la acción.
  • Tensión mandibular.
  • Voz cambiante y con altibajos en sus tonos.
  • Cejas descendidas.
  • Bloqueo de los movimientos del cuerpo.
  • Inquietud, agitación.
  • Dificultad para llevar a cabo tareas simples.
  • Gestos de extrañeza.
  • Posturas corporales cambiantes.
  • Expresión facial contraída.
  • Inadecuación estímulo respuesta.
  • Bloqueo afectivo.
  • Disminución o ausencia de los reflejos.
  • Trastornos del lenguaje.
  • Mejillas, boca y mentón tensos, rígidos.
  • Descontrol, preocupación.
  • Movimientos torpes de brazos y manos.
  • Rechazo, desagrado.

Los principales trastornos

de ansiedad son: depresión, trastorno de pánico, fobias, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno por estrés agudo, trastorno por estrés postraumático y trastorno de ansiedad generalizada.

Estos trastornos de la ansiedad se experimentan esencialmente en la manera de elaborar las ideas y los recuerdos, por ello son estados subjetivos de tensión que se producen como consecuencia de errores o deficiencias en la acumulación y procesamiento de la información.

El pensamiento “ansioso” se centra en:

  • Adelantar conclusiones negativas: están acostumbrados a obrar de este modo y ello va a condicionar una actitud pesimista permanente.
  • Tener un pensamiento radical: implica que se tiende a plantear todo en términos diametralmente opuestos: blanco o negro, amor u odio.
  • Generalizaciones negativas continuas: de hechos aislados se extraen reglas generales que, lógicamente, son falsas.
  • Centrarse en detalles selectivos nocivos: se trata de sacar una experiencia nociva de su contexto, ignorando los posibles aspectos positivos que existen a su alrededor.
  • Fallos en la valoración de los hechos: cuando no afrontamos bien o no sabemos salir de los conflictos que la vida nos trae, entramos en ansiedad.

Por el contrario, el pensamiento “maduro”, no adelanta conclusiones, sino que espera a que los hechos se produzcan; es capaz de ver los matices, es relativo, no emite juicios de valor, sabe esperar; utilizar términos que permiten cierta reconciliación.

Como hemos visto anteriormente, la ansiedad es una vivencia de inquietud y desasosiego en la que “se anticipa lo peor”, es por ello que se produce una incapacidad para frenar tanto el impulso en sí mismo como el pensamiento del que se acompaña.

En la terapia se traza un diseño terapéutico que abarca tres tipos de medidas: farmacoterapia (medicación), psicoterapia (aproximación a la personalidad y a la conducta, con el fin de mitigar la ansiedad) y socioterapia (medidas sociales que van a tener un efecto curativo). El tratamiento puede ser triple, aunque en proporciones distintas según el trastorno de ansiedad, las circunstancias que rodean al sujeto, los factores desencadenantes y si es la primera vez que aparece ésta o han existido ya otros momentos ansiosos.

En la terapia

se traza un diseño terapéutico que abarca tres tipos de medidas:

Farmacoterapia

(medicación)

Psicoterapia

(Aproximación a la personalidad y a la conducta, con el fin de mitigar la ansiedad).

Socioterapia

(Medidas sociales que van a
tener un efecto curativo).

El tratamiento puede ser triple, aunque en proporciones distintas según el trastorno de ansiedad, las circunstancias que rodean al sujeto, los factores desencadenantes y si es la primera vez que aparece ésta o han existido ya otros momentos ansiosos.

La ansiedad y la depresión

Los objetivos

del tratamiento en los diferentes tipos de ansiedad, van encaminados a suprimir de entrada la ansiedad y, además, a poner en marcha dispositivos de adaptación convenientes, facilitando así la posibilidad de que el paciente pueda, en el futuro, con la ayuda del terapeuta, atajarla, frenarla, impedir que prospere, aprendiendo además a rectificar y transformar sus pensamientos negativos . Así podrá llegar a dominar la situación, conociendo los síntomas y los ensayos que puede hacer para vencerla.

La terapia ofrece diversas técnicas con resultados demostrados. No sólo para que el paciente pueda “sentirse mejor”, lo cual significa que los sentimientos de ansiedad han desaparecido volviendo a sentirse tranquilo y confiado, sino que además logre “estar mejor”, lo cual implica que el paciente dispone de las herramientas que necesita para tratar sus sentimientos de ansiedad durante el resto de su vida.

Desde SOLTAR y SALTAR nuestro mayor interés no es simplemente el alivio de los síntomas, sino una transformación profunda del paciente en su manera de pensar y de sentirse.

Libros recomendados:
“Adiós, ansiedad”. Autor: David D. Burns.
“La ansiedad”. Autor: Enrique Rojas.

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